Guiso de pollo cremoso: la mejor receta casera
El guiso de pollo es una de esas recetas caseras que evocan calidez, hogar y tradición. Su preparación varía de una cultura a otra, pero en esencia, se trata de un plato reconfortante en el que el pollo se cocina lentamente con verduras, especias y caldo hasta lograr una textura tierna y un sabor profundamente desarrollado.
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Este plato ha sido parte de la cocina mundial durante siglos. En Latinoamérica, es común encontrar versiones con tomates y especias intensas, mientras que en Europa, el guiso de pollo suele llevar hierbas aromáticas y papas. En Asia, algunas preparaciones incorporan leche de coco o jengibre para aportar un toque exótico. Independientemente de la variante, la clave del éxito radica en el tiempo de cocción y en la combinación equilibrada de ingredientes.
El guiso de pollo es ideal para cualquier época del año, pero especialmente en días fríos, cuando un plato caliente se convierte en la mejor compañía. fresca. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Pollo (muslos y contramuslos) 800 g, cebolla 1 grande, zanahorias 2, papas 2 medianas, pimiento rojo 1, ajo 3 dientes, tomate triturado 200 g, caldo de pollo 600 ml, vino blanco 100 ml, laurel 2 hojas, tomillo seco 1 cucharadita, pimentón dulce 1 cucharada, comino molido ½ cucharadita, sal al gusto, pimienta negra molida al gusto, aceite de oliva 3 cucharadas, guisantes 100 g (opcional), perejil fresco picado (para decorar).
Procedimiento
- Lava y seca bien el pollo. Puedes dejar los muslos y contramuslos enteros o cortarlos en trozos medianos. Pela y pica la cebolla en cubos pequeños. Pela las zanahorias y córtalas en rodajas finas. Lava el pimiento, retira las semillas y córtalo en tiras. Pela las papas y córtalas en cubos medianos. Pica los ajos finamente.
- En una olla grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Añade las piezas de pollo con una pizca de sal y dóralas por ambos lados hasta que estén bien selladas. Este paso es clave para potenciar el sabor del guiso. Retira el pollo y resérvalo en un plato.
- En la misma olla, reduce el fuego a medio y agrega la cebolla, el ajo y el pimiento rojo. Sofríe durante unos minutos hasta que la cebolla esté transparente. Luego, incorpora las zanahorias y cocina por 3 minutos más, removiendo ocasionalmente.
- Añade el pimentón dulce, el comino y el tomillo seco. Mezcla bien para que se integren los sabores, teniendo cuidado de que el pimentón no se queme. Inmediatamente, incorpora el tomate triturado y cocina durante 5 minutos hasta que reduzca un poco y se intensifiquen los sabores.
- Vierte el vino blanco y remueve bien, rascando el fondo de la olla con una cuchara de madera para desprender los sabores caramelizados. Cocina durante unos 3 minutos hasta que el alcohol se evapore.
- Devuelve el pollo a la olla y cubre con el caldo de pollo. Añade las hojas de laurel y ajusta la sal y la pimienta al gusto. Cuando comience a hervir, reduce el fuego a bajo, tapa la olla y deja cocinar durante 30 minutos, removiendo ocasionalmente.
- Pasado el tiempo de cocción, añade las papas en cubos y los guisantes (si los usas). Cocina a fuego lento durante 20 minutos más, hasta que las papas estén tiernas y el guiso haya espesado ligeramente. Si prefieres una salsa más espesa, puedes aplastar algunos trozos de papa con un tenedor dentro del guiso.
- Prueba el guiso y ajusta los condimentos si es necesario. Retira las hojas de laurel y espolvorea perejil fresco picado antes de servir. Este guiso es perfecto acompañado de arroz blanco, pan crujiente o incluso una ensalada ligera.
El guiso de pollo es un plato clásico que nunca falla. Su combinación de ingredientes simples con un proceso de cocción lentogarantiza un resultado jugoso y lleno de sabor. Además, su versatilidad permite adaptarlo a diferentes gustos y necesidades. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

