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Fibra verde, acero o vegetal: cuál es la mejor esponja para lavar los platos

La durabilidad de los utensilios de cocina dependen de la esponja que utilices; fibra verde, acero o vegetal, cada una cumple una función distinta.


Para la limpieza de los platos no todas las esponjas son iguales. Utilizar el material equivocado puede terminar arruinando una sartén o dejando las manos cansadas de fregar sin éxito. La clave está en el nivel de abrasión.

Para cada utensilio que se use para limpiar existe una opción ideal, por eso es importante conocer en detalle cada una.

Esponjas de limpieza

La más usada es la clásica esponja de fibra verde. Es ideal para platos, cubiertos y recipientes con suciedad estándar. Su poder de fricción es intermedio porque arranca la comida del día a día con facilidad, pero si se presiona demasiado, puede dejar marcas en plásticos blandos o superficies muy brillantes.

La segunda opción es la esponja de lana o virulana de acero. En este caso su uso debe ser quirúrgico y reservado exclusivamente para fuentes de horno, parrillas u ollas de acero inoxidable con restos de comida quemada o muy adherida.

La esponja vegetal es ecológica.

Por último, la esponja vegetal, luffa. Es una opción ecológica y consciente. Al estar hecha de fibras naturales, es suave y se ablanda por completo al entrar en contacto con el agua. Es perfecta para copas, vajilla fina y limpiezas superficiales. Su único punto en contra es que no tiene la fuerza necesaria para combatir la grasa pesada.

Generalmente la esponja con fibra verde sigue siendo la más equilibrada y práctica porque resuelve el 90% de las tareas de la cocina sin exigir un esfuerzo extra.

Para optimizar el lavado y cuidar el bolsillo, la mejor estrategia es armar una buena combinación usando la de fibra verde para la rutina general, la vegetal para vasos y copas frágiles, mientras que la de acero es para los momentos de urgencia con las asaderas y sartenes.