Fabada asturiana: un festín de sabores y tradición en cada plato
La fabada asturiana, uno de los platos más emblemáticos de la cocina española, representa la esencia y la tradición culinaria de la región de Asturias, en el norte de España. Esta deliciosa receta, con sus raíces profundamente arraigadas en la cultura asturiana, es un verdadero festín para los sentidos y un símbolo de hospitalidad y calidez.
Te puede interesar
Lucite con esta receta de scones de queso caseros para el mate
En su preparación, la fabada combina ingredientes simples pero sabrosos, como las fabes, una variedad de judías blancas de gran tamaño, con embutidos autóctonos como el chorizo y la morcilla, así como con trozos de panceta y lacón o jamón serrano. Estos ingredientes se cocinan a fuego lento en una olla grande, permitiendo que los sabores se mezclen y se desarrollen lentamente, creando un guiso abundante y reconfortante.
El resultado final es un plato abundante y sustancioso, lleno de texturas y sabores profundos. Cada cucharada de fabada es una experiencia que te transporta a las montañas verdes y las brumosas costas del norte de España, evocando el espíritu acogedor y generoso de la gente asturiana. La fabada asturiana es mucho más que una simple comida; es un vínculo con la historia y la tradición de una región rica en cultura gastronómica. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
500 gramos de fabes (judías blancas grandes), 200 gramos de chorizo asturiano, 200 gramos de morcilla asturiana, 200 gramos de panceta o tocino, 200 gramos de lacón o jamón serrano, 1 cebolla grande, 4 dientes de ajo, 1 cucharadita de pimentón dulce, sal al gusto, agua.
Procedimiento
- La noche anterior a la preparación, pon las fabes en un recipiente grande y cúbrelas con agua fría. Deja que las fabes se remojen durante al menos 8 horas. Esto ayudará a ablandarlas y a reducir el tiempo de cocción.
- Pela y pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. Corta el chorizo, la morcilla en rodajas gruesas y la panceta en trozos medianos. Si estás utilizando lacón o jamón serrano, córtalo en trozos medianos también.
- En una olla grande, coloca las fabes remojadas y escurridas. Cubre las fabes con agua fresca hasta que estén completamente sumergidas, con al menos unos 5 centímetros de agua por encima.
- Añade la cebolla, los ajos, el chorizo, la morcilla, la panceta y el lacón o jamón serrano a la olla.
- Pon la olla a fuego medio-alto y lleva a ebullición. Una vez que hierva, reduce el fuego bajo y deja que la fabada hierva a fuego lento.
- Durante la cocción, es importante retirar la espuma que se forma en la superficie con una espumadera para obtener un caldo limpio y claro.
- Cocina la fabada a fuego lento durante aproximadamente 2 a 3 horas, o hasta que las fabes estén tiernas y los ingredientes estén bien cocidos.
- Una vez que las fabes estén tiernas y los ingredientes estén cocidos, es el momento de sazonar la fabada.
- Agrega sal al gusto y espolvorea el pimentón dulce sobre la fabada. Revuelve suavemente para incorporar los sabores.
Deja que la fabada repose unos minutos antes de servirla. Esto permitirá que los sabores se mezclen aún más. Sirve la fabada caliente en platos hondos. Acompaña la fabada con un buen trozo de pan rústico, ideal para mojar en el delicioso caldo.
La fabada asturiana es un plato que mejora con el tiempo, por lo que incluso es mejor al día siguiente de su preparación. Además, es perfecto para servir en grandes reuniones o celebraciones familiares. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected], te contestaremos a la brevedad.

