Estos alfajores de maicena son un clásico: mira la receta.
Receta de alfajores de maicena suaves, con dulce de leche y coco rallado. Un clásico casero que se deshace en la boca y siempre conquista.
Receta fácil y rápida de alfajores de maicena con mucho dulce.
ShutterstockLa receta de alfajores de maicena es perfecta para quienes buscan un bocado suave, dulce y clásico. Con una masa delicada que se deshace al morderla y un relleno de dulce de leche, es ideal para compartir en meriendas, celebraciones o simplemente para disfrutar en casa.
Los alfajores de maicena son una de las preparaciones más tradicionales y queridas de la repostería casera. Se caracterizan por su textura liviana, gracias al uso de fécula de maíz, y su combinación irresistible con dulce de leche y coco rallado. Aunque parezcan delicados, hacerlos en casa es sencillo si se siguen algunos pasos clave. Esta preparación está pensada para que cualquier persona pueda lograr alfajores tiernos, equilibrados en dulzor y con una presentación prolija. Ideales para compartir con amigos, para regalar o simplemente para disfrutar con una taza de café o té, estos alfajores se pueden preparar con ingredientes simples y en poco tiempo. A continuación, te mostramos cómo hacerlos desde cero.
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Ingredientes
200 g de mantequilla, 150 g de azúcar glass, 3 yemas de huevo, 1 cucharadita de esencia de vainilla, 1 cucharadita de ralladura de limón, 200 g de fécula de maíz (maicena), 100 g de harina de trigo, 1 cucharadita de polvo de hornear, 300 g de dulce de leche, coco rallado para decorar.
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Desarrollo paso a paso para que prepares alfajores de maicena
- Limpia tu área de trabajo y mide todos los ingredientes. Es importante que la mantequilla esté a temperatura ambiente para que sea fácil de batir. Precalienta el horno a 170°C y coloca papel vegetal sobre una bandeja para hornear.
- En un bol grande, coloca la mantequilla junto con el azúcar glass. Bate con batidora eléctrica o a mano hasta obtener una crema suave, aireada y de color claro. Este paso es fundamental para lograr una masa liviana.
- Incorpora las yemas de una en una, batiendo después de cada adición. Añade también la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Mezcla hasta integrar por completo.
- En otro recipiente, tamiza la fécula de maíz, la harina de trigo y el polvo de hornear. Agrega estos ingredientes secos poco a poco a la mezcla anterior, mezclando con una espátula o cuchara de madera. Cuando la masa comience a unirse, amasa suavemente con las manos limpias hasta que se forme una masa tierna y homogénea. No trabajes de más la masa para evitar que se endurezca.
- Espolvorea ligeramente la superficie de trabajo con fécula de maíz. Estira la masa con un rodillo hasta que tenga aproximadamente 5 mm de espesor. Con un cortante redondo de 4 a 6 cm de diámetro, corta las tapitas. Junta los restos de masa y repite el proceso hasta terminarla.
- Coloca las tapitas en la bandeja preparada, dejando un pequeño espacio entre ellas. Lleva al horno y cocina durante 10 a 12 minutos. Los alfajores no deben dorarse; su color debe seguir siendo claro. Una vez cocidos, retíralos del horno y déjalos enfriar completamente sobre una rejilla.
- Cuando las tapitas estén frías, toma una y coloca una cucharada generosa de dulce de leche en el centro. Cubre con otra tapita y presiona suavemente para que el relleno se distribuya hasta los bordes. Si el dulce de leche se asoma, puedes alisar los bordes con una espátula o cuchillo.
- Pasa los bordes de cada alfajor por coco rallado, presionando levemente para que se adhiera bien. Puedes guardarlos en un recipiente hermético o servirlos de inmediato.
De la cocina a tu mesa
La receta de alfajores de maicena combina tradición, sencillez y sabor en un bocado que nunca pasa de moda. Con una textura que se deshace en la boca, el dulzor del relleno y el aroma de vainilla y limón, estos alfajores son una opción perfecta tanto para ocasiones especiales como para soborear en el día a día. Prepararlos en casa permite ajustar los sabores, el tamaño y el relleno según tus preferencias, y compartir con los tuyos algo hecho con cuidado y dedicación. Además, se conservan muy bien durante varios días en un recipiente cerrado, e incluso se pueden envolver y regalar. Una vez que los pruebes, se convertirán en un clásico infaltable en tu cocina. ¡Y a disfrutar!