ver más

Esta es la receta definitiva de nuggets de pollo con el sabor característico de KFC

Receta de nuggets estilo KFC, crocantes por fuera y tiernos por dentro, ideales para acompañar con papas y salsas caseras.


Esta receta de nuggets estilo KFC es ideal para preparar un pollo crocante, sabroso y bien condimentado en casa. El secreto está en el rebozado con especias, que logra una textura crujiente por fuera y tierna por dentro. Es una delicia perfecta para compartir, acompañar con papas y distintas salsas. ¡A cocinar!

Nuggets de pollo estilo KFC fáciles

Nuggets de pollo estilo KFC fáciles. Una receta increíble

Ingredientes (rinde 4 porciones)

  • Pechuga de pollo — 600 gramos
  • Harina de trigo — 250 gramos
  • Huevos — 2 unidades (120 gramos)
  • Leche — 100 gramos
  • Ajo en polvo — 3 gramos
  • Pimentón — 4 gramos
  • Orégano — 2 gramos
  • Pimienta — 2 gramos
  • Sal — 6 gramos
  • Pan rallado — 150 gramos
  • Aceite para freír — 700 gramos

Paso a paso para crear nuggets estilo KFC deliciosos

1- Cortar la pechuga de pollo en cubos medianos o tiras pequeñas.

2- En un bowl mezclar los huevos con la leche.

3- En otro recipiente colocar la harina, el ajo en polvo, el pimentón, el orégano, la sal y la pimienta.

4- Pasar los trozos de pollo primero por la mezcla de harina.

5- Luego sumergirlos en la mezcla de huevo y leche.

6- Rebozar con pan rallado para lograr una capa crocante.

7- Calentar el aceite en una olla o sartén profunda.

8- Freír los nuggets hasta que estén dorados y bien cocidos por dentro.

9- Retirar y colocar sobre papel absorbente.

10- Servir los nuggets estilo KFC calientes junto con salsas o papas fritas.

Cómo hacer nuggets crocantes caseros

Cómo hacer nuggets crocantes caseros

De la cocina a la mesa

Los nuggets estilo KFC son una opción ideal para quienes disfrutan del pollo crocante y lleno de sabor. Esta receta permite preparar una versión casera con ingredientes simples, logrando una textura muy similar a la de las cadenas de comida rápida. El rebozado con especias aporta un toque especial y hace que cada bocado sea más sabroso. Además, se pueden acompañar con papas fritas, puré o distintas salsas para completar la comida. Son perfectos para reuniones, picadas o cenas informales, y se convierten en una alternativa práctica y deliciosa para grandes y chicos.