Presenta:

Receta para hacer unos ricos croissants caseros: crujientes por fuera y aireados por dentro

Aprendé a preparar unos deliciosos croissants caseros, logrando una textura crujiente por fuera y aireada por dentro con esta receta paso a paso.

Prepará tus propios croissants.

Prepará tus propios croissants.

Los croissants parecen de pastelería profesional, pero se pueden hacer en casa con paciencia y una buena manteca. La clave está en el lamado, que es una masa de levadura que se pliega una y otra vez con capas de mantequilla fría, creando las hojas que se inflan en el horno y quedan crujientes por fuera y aireadas por dentro. Lo más importante en esta receta está en mantener todo frío, puesto que si la mantequilla se derrite, se mezcla con la masa y pierdes las capas. ¡Manos a la obra!

Ingredientes (8 croissants)

Para la masa

  • 250 g de harina 0000
  • 250 g de harina de fuerza
  • 50 g de azúcar
  • 10 g de sal
  • 15 g de levadura fresca (o 5 g seca)
  • 150 ml de leche tibia
  • 150 ml de agua tibia
  • 50 g de manteca derretida

Para el lamado

  • 250 g de manteca fría (para hojaldre, con alto contenido de grasa)

Para el baño

  • 1 huevo batido
  • 1 cucharada de leche
Nada como unos croissants caseros.

Nada como unos croissants caseros.

Paso a paso de la receta

  1. Disolvé la levadura en la leche tibia. En un bowl grande, mezclá las harinas, el azúcar y la sal. Agregá la levadura disuelta, el agua, la manteca derretida y mezclá hasta obtener una masa suave. Amasá 5 minutos hasta que quede elástica. Formá un rectángulo, envolvé en film y refrigerá 1 hora.
  2. Colocá la manteca fría entre dos papeles film. Aplastá con un palo de amasar hasta formar un rectángulo de 20 x 15 cm. Refrigerá 30 minutos.
  3. Estirá la masa fría sobre mesada enharinada hasta un rectángulo de 40 x 20 cm. Colocá la manteca fría en el centro. Dobrá los extremos de la masa sobre la mantequilla, sellando bien los bordes. Girá 90 grados y estirá hasta 40 cm de largo. Dobrá en tres partes (como una carta). Refrigerá 30 minutos.
  4. Repetí el proceso de estirar y doblar en tres dos veces más, refrigerando 30 minutos entre cada uno. En total son 3 lamados.
  5. Estirá la masa final hasta un rectángulo de 50 x 25 cm y 4 mm de espesor. Cortá triángulos de base 10 cm. Enrollá desde la base hacia la punta, curvando ligeramente las puntas hacia adentro.
  6. Colocá los croissants en bandeja enharinada, dejando espacio para que crezcan. Dejá levar 2-3 horas a temperatura ambiente hasta que dupliquen su volumen.
  7. Precalentá el horno a 200°C. Mezclá el huevo con la leche y pincelá los croissants. Horneá 15-20 minutos hasta que estén dorados y crujientes.
  8. Dejá reposar 10 minutos antes de servir. ¡Y listo!