Esta es la increíble relación entre el insomnio y la diabetes
Dormir bien es primordial para la salud física y mental de las personas. Quienes sufren de insomnio, experimentan más cansancio durante el día, peor desempeño en las obligaciones diarias como el trabajo o el estudio y tienen más riesgo de desarrollar alta presión arterial y enfermedades cardíacas. Además, un reciente estudio reveló que el insomnio aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
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Las personas que no pueden conciliar el sueño presentan niveles de azúcar en sangre más elevados que las personas que duermen bien, según una investigación dirigida por investigadores de la Universidad de Bristol, con el apoyo de las universidades de Manchester, Exeter y Harvard, y financiada por Diabetes UK.
Los investigadores utilizaron una técnica llamada “aleatorización mendeliana” para ver cómo algunas medidas de sueño (insomnio, duración del sueño, somnolencia diurna, siesta y preferencia matutina o nocturna) estaban relacionadas con los niveles medios de azúcar en sangre.
El estudio, publicado en la revista Diabetes Care, fue realizado con más de 336.999 adultos, y determinó que las personas que tienen dificultades para dormir tenían niveles de azúcar en sangre más elevados que las personas que dijeron no tener nunca, o sólo a veces estas dificultades.
Por otra parte, el estudio también sugiere que las intervenciones de estilo de vida o farmacológicas que combaten el insomnio podrían ayudar a prevenir o tratar la diabetes.
Cómo combatir el insomnio
James Liu, investigador de la Facultad de Medicina de Bristol aseguró: “Hemos calculado que un tratamiento eficaz contra el insomnio podría dar lugar a una mayor reducción de la glucosa que una intervención equivalente, que reduce el peso corporal en 14 kg en una persona de estatura media”.
Entre los tratamientos, los médicos recomiendan la terapia cognitivo-conductual para el insomnio, y el tratamiento a corto plazo de pastillas para dormir o el consumo recetado de una hormona llamada melatonina.

Finalmente, el estudio aclara que es clave que las personas que sufren insomnio sigan las recomendaciones para controlar el problema. Lo principal es que se fijen horarios regulares para acostarse por la noche y levantarse por la mañana. Además, se deben evitar actividades de intensidad y bebidas estimulantes después de las 19 horas. Si al acostarse, la persona no concilia el sueño en 15 minutos, hay que levantarse y hacer actividades tranquilas como leer o escuchar música relajante con luz tenue. Así, el cerebro asociará la cama con la única acción de dormir. Cuando sienta sueño nuevamente, se acuesta.


