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¿Es cierto que los gatos son menos amigables que los perros?

Tenemos percepciones diferentes sobre las mascotas con las que convivimos. En general, predomina la creencia de que los gatos son menos cariñosos que los perros pero, ¿qué tan cierto es esto?

Los perros y los gatos son los animales más elegidos a nivel mundial como compañeros domésticos. Sin embargo, ambas especies, perros y gatos, son muy diferentes entre sí, ya sea por sus costumbres antepasadas o por los nuevos métodos de crianza. Existe una creencia popular acerca de estas mascotas que refiere a que los gatos son menos cariñosos a comparación de los perros. Y es que, a pesar de que no los escuchemos hablar, pensamos que nos podemos dar cuenta de sus preferencias y muestras de afecto. 

Los perros se agitan o mueven la cola dándonos una pista de si están simplemente felices. Los gatos, por su parte, cuentan con un lenguaje corporal sofisticado: muestran su estado de ánimo erizando su pelaje, o con el movimiento de sus bigotes y orejas. Un ronroneo muestra por lo general que está contento. Sin embargo, son muchos los que se refieren a la soledad de los gatos como una muestra de egoísmo e indiferencia. 

¿Es cierto que los gatos son menos amigables que los perros?

Los primeros gatos domesticados comenzaron a aparecer en poblaciones neolíticas en el Medio Oriente hace cerca de 10.000 años. No dependían de los humanos para sus alimentos, y se encargaban de proteger los cultivos. 

Karen Hiestran, veterinaria y administradora de International Cat Care, asegura que los humanos no entienden la especie y les reclama a los gatos comportamientos similares a los suyos. Además de estar marcados por su independencia pasada, cuenta que la parte social de los gatos puede depender de las experiencias de las primeras seis u ocho semanas. Entonces si tuvieron experiencias positivas en la primera etapa de su vida, es probable que les vayan a gustar los humanos y que quieran pasar tiempo con ellos.

Gestos amigables de los gatos

Para mantener una mejor relación con los gatos, es crucial aprender a leer mejor su comportamiento. Por ejemplo, la forma en que los gatos se refriegan contra sus dueños es una señal de su amistad. Están transfiriendo su olor a otra piel, y al mismo tiempo transfiriendo el olor de tu piel a la suya. Es una manera de crear un "olor común" que les permite distinguir amigos de enemigos.

La veterinaria Hiestand también declara que los gatos relajados son más propensos a hacer amigos. Si llegas a casa y ves a tu gato mirándote tranquilamente desde el sofá, o bostezando a medida que se acerca por el pasillo, te está diciendo que está contento de verte.