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Eliminá las manchas amarillas del inodoro en minutos con este truco casero de dos ingredientes

El inodoro puede lucir como nuevo con una solución casera y económica. Descubrí el método infalible para eliminar las manchas.


Mantener el baño impecable es un desafío y uno de los problemas más comunes que aparecen son las manchas amarillas o marrones que se juntan en el fondo del inodoro y en los costados. Para eliminarlos, no hace falta gastar una fortuna en productos químicos y se puede hacer con un ingrediente de casa.

El truco definitivo para blanquear el inodoro

Para devolverle el blanco original a las uniones del inodoro, solo vas a necesitar armar una pasta potente combinando el bicarbonato con otro gran aliado de la limpieza natural. Lo que necesitás:

  • 3 cucharadas de bicarbonato de sodio.

  • Vinagre blanco (de alcohol).

  • Un cepillo para el inodoro.

El paso a paso

  • Armá la pasta: en un recipiente, mezclá el bicarbonato de sodio con un chorrito de vinagre blanco. Vas a notar que hace una pequeña efervescencia (reacción química natural que ayuda a aflojar la mugre). Mezclá hasta formar una pasta consistente.

  • Aplicá y frotá: con la ayuda del cepillo, colocá una buena capa de la pasta directamente sobre las manchas amarillas del inodoro. Fregá con fuerza durante unos minutos para que la mezcla penetre bien en los poros de la pastina.

  • Dejá actuar: este es el verdadero secreto. Dejá que la mezcla repose en el lugar durante al menos 20 o 30 minutos para que el bicarbonato termine de disolver las manchas de sarro.

  • Enjuagá y secá: Pasado ese tiempo, retirá todo el excedente. Secá bien la zona con un paño limpio o cepillo.

Sencillos trucos para dejar el inodoro como recién comprado Foto: Shutterstock

Con un cepillo y dos productos que ya tenés en tu alacena, podés devolverle el blanco original a las juntas y uniones del baño en pocos minutos. Foto: Shutterstock

¿Por qué funciona este truco?

El bicarbonato de sodio actúa como un abrasivo suave y un blanqueador natural que elimina los hongos y bacterias sin dañar la cerámica ni los azulejos. Por su parte, el vinagre blanco es un potente antisarro gracias a su acidez, lo que rompe los depósitos minerales del agua que causan ese tono amarillento.