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El yogur más rico y fácil: receta de durazno cremosa y refrescante

Ideal para arrancar el día. Con esta receta de yogur de durazno vas a tener una opción saludable y muy fácil de preparar en casa.

Frescura total: la receta de yogur de durazno más cremosa y natural.

Frescura total: la receta de yogur de durazno más cremosa y natural.

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El yogur de durazno es un clásico de las meriendas frescas y los desayunos saludables. Esta receta casera conserva todo el sabor de la fruta, sin conservantes ni aditivos. Es suave, cremoso y muy fácil de preparar en casa. Con unos pocos ingredientes, vas a lograr un resultado delicioso.

Rinde: 4 porciones individuales

Ingredientes para un yogur perfecto

  • 1 litro de leche entera o descremada.

  • 2 cucharadas de yogur natural (como base o “fermento”).

  • 3 duraznos frescos o 1 lata en almíbar (bien escurridos).

  • 3 cucharadas de azúcar o miel (a gusto).

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional).

Hacerlo en casa siempre es más rico
La receta de yogur se puede adaptar fácilmente con otras frutas, como frutillas, mango o banana, manteniendo la misma base.

La receta de yogur se puede adaptar fácilmente con otras frutas, como frutillas, mango o banana, manteniendo la misma base.

Paso a paso ¡muy fácil!

1. Calentá la leche hasta que esté tibia (unos 40 °C, apenas cálida al tacto).

2. Agregá las dos cucharadas de yogur natural y mezclá bien.

3. Tapá el recipiente y dejá reposar entre 6 y 8 horas en un lugar cálido hasta que espese.

4. Mientras tanto, procesá los duraznos junto con el azúcar o miel hasta obtener un puré suave.

5. Una vez listo el yogur, mezclá con el puré de durazno y la esencia de vainilla.

6. Guardá en frascos individuales y refrigerá por al menos 4 horas antes de consumir.

Delicioso y súper cremoso
Esta receta conserva la tradición casera de fermentar el yogur con calor natural, sin necesidad de máquinas.

Esta receta conserva la tradición casera de fermentar el yogur con calor natural, sin necesidad de máquinas.

Conservá el yogur en la heladera hasta 5 días. Esta receta se inspira en métodos tradicionales usados antes de las yogurteras eléctricas, cuando las familias abrigaban los frascos en mantas para mantener la temperatura de fermentación. Una técnica casera… ¡y 100 % efectiva!.