El truco de la sal gruesa: por qué deberías usarla antes de prender el lavarropas
En el mundo de la limpieza existen trucos caseros para dejar las prendas sin olor. La sal gruesa es una aliada de la ropa.
Un truco que no falla. Foto: Fuente: Shutterstock
La limpieza de la ropa es importante, sin embargo hay que tener en cuenta ciertos consejos a la hora de meterla a la lavadora. Las prendas acumulan restos de transpiración, partículas de polvo y residuos de jabón que endurecen las fibras.
Limpieza de las prendas
La sal gruesa es una gran aliada económica y natural por sus propiedades higroscópicas y su capacidad para absorber la humedad. Eso hace que se transforme en un potente agente de limpieza protegiendo las prendas sin necesidad de recurrir a químicos agresivos.
En este casó actúa como un desinfectante natural ayudando a desprender bacterias y restos orgánicos que el lavado común no siempre elimina. Además, neutralizar el olor a humedad, encierro o sudor fuerte, especialmente en la ropa que se usa para el gimnasio.
Además, la sal actúa como un fijador natural ayudando a que las prendas oscuras o de colores intensos no pierdan el brillo lavado tras lavado. La suave acción abrasiva elimina los restos de detergente incrustado devolviéndole suavidad a las toallas y telas rígidas.
Cómo aplicarla
En primer lugar, se identifican las prendas con mal olor o más sucias como medias, toallas y remeras deportivas. Luego espolvorear sal gruesa sobre las zonas críticas e introducirlas directamente en el tambor con la ropa seca. Dejar actuar media hora para que la sal absorba las partículas de olor y afloje la mugre.
Finalmente, iniciar el ciclo de lavado habitual con detergente para las prendas.
Para que este truco de limpieza sea% efectivo, la lavadora debe estar limpia. Los expertos sugieren realizar un lavado en vacío con agua caliente una vez al mes y, muy importante, secar siempre el burlete de goma y dejar la puerta abierta tras cada uso para evitar que se formen hongos.


