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El truco casero del azúcar en la lengua de suegra: entre el mito de TikTok y la evidencia científica

Aunque el azúcar se popularizó como fertilizante para la lengua de suegra en redes sociales, los expertos advierten sobre los riesgos.


Sumar una cucharadita de azúcar a las macetas de la lengua de suegra se volvió tendencia como una receta mágica para acelerar su crecimiento. Sin embargo, en la jardinería advierten que este hábito es un arma de doble filo que puede dañar la planta.

El efecto del azúcar en la lengua de suegra

El azúcar funciona como carbohidrato simple para las bacterias y hongos del suelo. Aunque esto favorece la descomposición orgánica, la glucosa no es selectiva: también alimenta a microorganismos patógenos que le quitan oxígeno a las raíces.

Hay que saber que un exceso de sacarosa en la tierra genera fermentación. Esto compacta el sustrato, altera su pH y frena la absorción de nutrientes, afectando la ventilación requerida por la especie.

Un truco para la lengua de suegra con el que hay que tener cuidado. Fuente: IA Gemini.

Además, las plantas producen su propia glucosa mediante la fotosíntesis. La sacarosa comercial no es asimilable de forma directa, por lo que no reemplaza un fertilizante adecuado.

Estudios agronómicos recopilados por sitios especializados como Enviroliteracy revelan que el agua azucarada puede retrasar el crecimiento vegetal e interferir con sus señales hormonales.

Asimismo, la materia dulce en el sustrato atrae insectos e impulsa el desarrollo de enfermedades fúngicas.

Recomendaciones para su aplicación

Para quienes decidan probar este método casero a pesar de las advertencias, los expertos aconsejan reducir los riesgos con los siguientes cuidados:

  • Utilizar un máximo de 5 gramos (una cucharadita) una sola vez al mes.
  • Espolvorear cerca de los bordes de la maceta, sin tocar el tallo principal.
  • Regar con moderación para evitar el encharcamiento, principal enemigo de esta especie.

Ante una planta debilitada o estresada, los especialistas recomiendan ajustar la iluminación, el drenaje y el riego en lugar de aplicar soluciones azucaradas.