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El sencillo entrenamiento de 3 ejercicios para endurecer brazos y abdomen que se completa en minutos

Acelerar el gasto calórico y mejorar la capacidad aeróbica son los beneficios de esta tendencia fitness que suma adeptos.


En cualquier rutina de entrenamiento integral, los movimientos enfocados en los brazos y el abdomen merecen un lugar asegurado. Fortalecer esta zona no solo mejora notablemente la postura y previene lesiones, sino que también facilita las tareas de la vida cotidiana. Lo mejor de todo es que no se necesitan pesadas mancuernas ni infinitas series de repeticiones: con solo tres ejercicios y unos pocos minutos al día, es posible notar resultados asombrosos en cuestión de semanas.

La última tendencia en el mundo del fitness son las micro-sesiones de ejercicio diario. Este formato exprés ofrece grandes beneficios, como la aceleración del gasto calórico, la mejora de la capacidad aeróbica y la reducción del riesgo cardiovascular. Sin embargo, los expertos recuerdan que estas rutinas rápidas no reemplazan el volumen total de actividad física recomendado para mantener una vida saludable (que oscila entre los 150 y 300 minutos semanales de intensidad moderada). Por eso, esta propuesta es la alternativa perfecta para esos días en los que el tiempo apremia y resulta imposible ir al gimnasio.

La plancha es un ejercicio clave para fortalecer lso brazos y el abdomen.

La rutina para fortalecer los brazos y sin materiales:

  • La plancha clásica: Es el ejercicio por excelencia para tonificar el abdomen y estabilizar el cuerpo. Para realizarla correctamente, apoyá los antebrazos o las manos en el suelo y estirá las piernas, formando una línea recta de la cabeza a los talones. Mantené el abdomen contraído (llevando el ombligo hacia la columna), apretá los glúteos para proteger la zona lumbar y asegurate de que el cuello permanezca alineado con la espalda.

  • Plancha comando: Una variante intensa que desafía la resistencia de los brazos. Comenzá en posición de plancha alta con los brazos completamente estirados. Con control, bajá apoyando primero el antebrazo derecho y luego el izquierdo para quedar en plancha baja. Inmediatamente, empujá con la mano derecha para volver a subir a la posición inicial. Repetí el proceso alternando el brazo de inicio y procurando mantener la cadera lo más firme y alineada posible.

  • Plancha con toques de hombros: Partiendo desde la posición de plancha alta, con las manos alineadas justo debajo de los hombros y los pies separados al ancho de las caderas para tener mejor base, mantené el torso rígido. Con un movimiento controlado, despegá una mano del suelo para tocar el hombro opuesto. Volvé a apoyar y repetí con el otro brazo, concentrando toda la fuerza en el core para evitar que la cadera se tambalee hacia los costados.