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El secreto para una focaccia de romero esponjosa y crujiente

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa focaccia de romero con nuestra receta favorita e imbatible.
Cómo preparar focaccia de romero con ingredientes simples Foto: Shutterstock
Cómo preparar focaccia de romero con ingredientes simples Foto: Shutterstock

La focaccia de romero es un pan italiano tradicional que destaca por su textura esponjosa, su sabor ligeramente salado y su inconfundible aroma a hierbas frescas. Originaria de la región de Liguria, esta delicia ha conquistado paladares en todo el mundo gracias a su versatilidad y sencillez. Su nombre proviene del latín "focus", que significa "hogar" o "hoguera", ya que antiguamente se cocinaba en hornos de leña.

La focaccia tiene raíces en la antigua Roma y se considera una precursora de la pizza moderna. Su receta básica ha cambiado muy poco con el tiempo. Fuente: Shutterstock

Lo que hace única a la focaccia es su técnica de preparación, en la que se utiliza una generosa cantidad de aceite de oliva tanto en la masa como en la superficie, creando una corteza dorada y ligeramente crujiente, mientras el interior permanece suave y aireado. Las marcas características de los dedos en su superficie no solo son decorativas, sino que ayudan a que el aceite y las hierbas penetren en la masa, intensificando su sabor.

El romero fresco es uno de los ingredientes más clásicos para aromatizarla, ya que su fragancia resalta la rusticidad de este pan. Perfecta como aperitivo, acompañamiento o incluso como base para sándwiches gourmet, la focaccia de romero es imprescindible para los amantes de la panadería artesanal y los sabores mediterráneos. ¡ Vamos a la receta!

Los característicos hoyos en la focaccia no son solo decorativos; se hacen para que el aceite de oliva y los sabores se filtren profundamente en la masa. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa: 500 g de harina de trigo (preferiblemente de fuerza o tipo 00), 10 g de sal, 7 g de levadura seca de panadería o 20 g de levadura fresca, 325 ml de agua tibia (aproximadamente a 37 °C), 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

Para el aliño: 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 2 ramitas de romero fresco, 1 diente de ajo, sal gruesa o en escamas (opcional).

 

Procedimiento

  1. En un bol grande, mezcla la harina con la sal. Si usas levadura seca, añádela directamente a la harina. Si usas levadura fresca, disuélvela primero en el agua tibia.
  2. Haz un hueco en el centro de la harina y vierte el agua tibia y las 3 cucharadas de aceite de oliva. Mezcla todo con una cuchara de madera hasta formar una masa pegajosa.
  3. Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amásala durante 8-10 minutos, hasta que esté suave y elástica. Si tienes una batidora de pie con gancho amasador, puedes hacerlo allí durante 5-6 minutos.
  4. Forma una bola con la masa, colócala en un bol limpio y cúbrela con un paño húmedo o film plástico. Deja que repose en un lugar cálido durante 1-2 horas o hasta que doble su tamaño.
  5. Mientras la masa fermenta, prepara el aceite de romero. Calienta ligeramente las 4 cucharadas de aceite de oliva en una sartén pequeña junto con el diente de ajo machacado y las hojas de romero (retira las ramitas). Cocina a fuego muy bajo durante 2-3 minutos, asegurándote de que el ajo no se dore. Retira del fuego y deja que el aceite infusione.
  6. Una vez que la masa haya doblado su tamaño, engrasa ligeramente una bandeja para horno con un poco de aceite de oliva.
  7. Extiende la masa directamente sobre la bandeja, presionándola suavemente con las yemas de los dedos hasta que cubra toda la superficie. No te preocupes si quedan marcas de los dedos; esto es característico de la focaccia.
  8. Cubre la masa nuevamente y déjala reposar durante 30-40 minutos para que vuelva a subir un poco.
  9. Precalienta el horno a 200 °C (calor arriba y abajo).
  10. Con los dedos, haz pequeños hoyos por toda la superficie de la masa. Vierte el aceite infusionado de romero sobre la focaccia, asegurándote de que entre en los hoyos. Espolvorea sal gruesa o en escamas si lo deseas.
Aunque hoy se experimenta con muchos sabores, el romero es el acompañamiento más tradicional debido a su abundancia en el Mediterráneo y su uso histórico como símbolo de recuerdo y fidelidad. Fuente: Shutterstock

Hornea la focaccia en la parte media del horno durante 20-25 minutos, o hasta que esté dorada y crujiente por fuera.

Retírala del horno y deja que se enfríe ligeramente sobre una rejilla antes de cortarla.

Sirve la focaccia tibia o a temperatura ambiente. Es ideal como aperitivo, acompañamiento para sopas y ensaladas, o como base para un sándwich. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.