El pueblo argentino que desapareció bajo el agua y hoy es una atracción turística
Villa Epecuén quedó bajo el agua tras una inundación histórica. Décadas después, las ruinas de este pueblo atraen turistas de todo el mundo.
El pueblo argentino que desapareció bajo el agua y hoy es una atracción turística
TripAdvisorLa historia de Villa Epecuén es una de las más sorprendentes de Argentina. Este pueblo argentino, ubicado en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, junto a la laguna Epecuén, pasó de ser un importante destino turístico a quedar completamente cubierto por el agua tras una inundación que marcó para siempre la vida de sus habitantes.
Fundada en 1921, la localidad creció gracias a las propiedades de la laguna Epecuén, cuyas aguas tienen una concentración de sal superior a la del mar. Durante décadas recibió miles de visitantes que llegaban atraídos por los beneficios atribuidos a los baños termales y por la infraestructura turística que se desarrolló en la zona.
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Qué ocurrió en este pueblo y por qué quedó bajo el agua
A mediados de la década de 1980, una serie de lluvias extraordinarias elevó el nivel de los cuerpos de agua de la región. El 10 de noviembre de 1985, un terraplén de contención cedió y el agua comenzó a ingresar al pueblo. En pocos días muchas viviendas quedaron anegadas y los habitantes debieron abandonar sus hogares.
La inundación continuó avanzando durante los años siguientes. El nivel del agua llegó a superar los diez metros sobre algunas construcciones, dejando completamente sumergidas calles, hoteles, comercios y edificios públicos. Villa Epecuén desapareció del mapa tal como se la conocía.
Recién a partir de la década de 2000 las aguas comenzaron a retroceder. Poco a poco emergieron las ruinas de la antigua localidad. Lo que apareció fue un paisaje impactante: árboles blanqueados por la sal, estructuras destruidas y restos de construcciones que parecían congelados en el tiempo.
Uno de los personajes más conocidos de esta historia fue Pablo Novak, quien regresó a vivir entre las ruinas cuando el agua se retiró. Durante años fue el único residente permanente del lugar y se convirtió en un símbolo de la memoria de Villa Epecuén y de la resiliencia de quienes perdieron todo a causa de la inundación.
Hoy las ruinas de Villa Epecuén forman parte del patrimonio histórico y turístico de la región de Carhué. Miles de visitantes llegan cada año para recorrer sus calles vacías y conocer la historia de un pueblo argentino que pasó décadas bajo el agua y que logró transformarse en uno de los sitios más singulares del país.