El postre más fresco y delicioso del verano: duraznos en almíbar ¡en solo 5 pasos!
Frescos, dulces y caseros: una receta ideal para aprovechar fruta de estación y disfrutar en verano sin complicaciones.
Clásicos, dulces y bien frescos, los duraznos en almíbar son una receta infaltable del verano argentino. Ideales para preparar con tiempo, aprovechar la fruta de estación y tener siempre a mano un postre simple, rendidor y lleno de sabor casero. Prepararlos es muy sencillo y disfrutarlos ¡aún más! Manos a la obra.
Ingredientes (rinde 6 porciones)
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Duraznos frescos: 1 kg
Azúcar: 500 gramos
Agua: 1 litro
Jugo de limón: 1 cucharada
Paso a paso para crear duraznos en almíbar deliciosos
1- Lavás bien los duraznos, les hacés un corte en cruz y los blanqueás unos minutos para pelarlos fácilmente.
2- Pelás los duraznos, los partís al medio y retirás el carozo con cuidado para que queden prolijos.
3- En una olla grande, colocás el agua y el azúcar, llevás a hervor suave hasta formar un almíbar liviano, base de esta receta clásica de verano.
4- Agregás los duraznos y el jugo de limón, cocinás a fuego medio 10 a 15 minutos hasta que estén tiernos pero firmes.
5- Dejás enfriar dentro del almíbar, pasás a frascos limpios y llevás a la heladera para disfrutar bien fríos.
De la cocina a la mesa
Esta receta de verano es un verdadero comodín. Los duraznos en almíbar se sirven solos, con crema, queso fresco o como base de tartas y postres. Prepararlos en casa permite controlar el dulzor y lograr una textura perfecta. Además, se conservan varios días en frío y mejoran con el tiempo. Un clásico simple, rendidor y lleno de sabor que nunca falla en la mesa argentina. ¡A disfrutar!