El megatren que China proyecta en Sudamérica para conectar los dos océanos: por dónde pasará
China participa de los estudios para crear un enorme corredor ferroviario entre el Atlántico y el Pacífico, con Brasil y Perú como piezas centrales.
China participa de los estudios para conectar la red ferroviaria de Brasil con la costa del Pacífico.
Un proyecto ferroviario que China estudia junto con Brasil volvió a poner sobre la mesa una vieja ambición de Sudamérica: conectar por tren las costas del Atlántico y el Pacífico. La propuesta busca aprovechar vías existentes, completar otras que están en construcción y levantar nuevos tramos hasta alcanzar Perú y el puerto de Chancay, desde donde salen barcos directamente hacia Asia.
La iniciativa todavía no significa que las obras estén por comenzar. Brasil y China firmaron en julio de 2025 un memorando para realizar los estudios técnicos y económicos que determinarán si semejante infraestructura es viable. Por el lado brasileño participa Infra S.A., vinculada al Ministerio de Transportes, mientras que la contraparte china es el China Railway Economic and Planning Research Institute.
Por dónde pasaría el tren que estudian China y Brasil
Para entender el proyecto hay que mirar primero la red ferroviaria brasileña. El plan pretende integrar la Ferrovia de Integração Oeste-Leste (FIOL), que parte desde la zona de Ilhéus, en Bahía, con la Ferrovia Norte-Sur y la Ferrovia de Integração Centro-Oeste (FICO). Esa combinación permitiría atravesar buena parte del territorio brasileño antes de continuar hacia el oeste.
Uno de los puntos fundamentales sería Lucas do Rio Verde, en Mato Grosso, una de las principales regiones agrícolas de Brasil. Desde allí comenzaría el tramo que todavía debe estudiarse con mayor profundidad: seguiría por Rondônia y Acre, alcanzaría la frontera con Perú y continuaría hacia la costa del Pacífico. El objetivo final es conectarlo con Chancay, el enorme puerto ubicado al norte de Lima.
En Perú el recorrido definitivo tampoco está cerrado. Entre las alternativas analizadas aparece una conexión desde la frontera brasileña hacia la Amazonía peruana y luego hasta Chancay. El propio Gobierno peruano tiene entre sus planes un ferrocarril que conecte el puerto con Pucallpa y, posteriormente, con Brasil. Uno de los trazados preliminares difundidos por el Ministerio de Transportes peruano contempla unos 904 kilómetros únicamente dentro del territorio de Perú.
Hay, además, un punto político y administrativo todavía pendiente. El acuerdo firmado en 2025 corresponde a Brasil y China y no autoriza por sí mismo la construcción dentro de Perú. La Cancillería peruana remarcó que cualquier ferrocarril que atraviese su territorio requerirá la participación y aprobación del país. Al mismo tiempo, Lima ya manifestó interés en una negociación conjunta entre Perú, Brasil y China para avanzar en una futura conexión bioceánica.
Por qué China mira hacia el puerto de Chancay
La pieza que modificó buena parte de los planes ferroviarios de la región es Chancay. El puerto, desarrollado con una fuerte participación de la empresa china Cosco Shipping, permite conectar directamente la costa peruana con Asia y convirtió a Perú en una posible puerta de salida para productos procedentes del interior de Sudamérica.
Brasil calcula que la ruta marítima entre Chancay y Shanghái tiene aproximadamente 17.230 kilómetros y demanda unos 27 días de navegación. Es una distancia menor que varias de las alternativas utilizadas desde los puertos brasileños para llegar hasta China atravesando el Atlántico y otros pasos marítimos.
Para Brasil, esa posibilidad resulta especialmente atractiva para transportar grandes volúmenes de soja, maíz, minerales y otros productos producidos lejos de sus puertos atlánticos. Un tren hacia Perú permitiría mover esas cargas por tierra hasta el Pacífico y embarcarlas desde Chancay con destino a los mercados asiáticos.
Eso no significa que los puertos brasileños vayan a desaparecer de la ecuación. La idea es crear una nueva alternativa logística. De concretarse toda la red, un mismo sistema ferroviario podría terminar vinculando la costa atlántica de Brasil con el Pacífico peruano y darle a las zonas productivas del interior diferentes caminos para exportar.
Cuándo podría estar listo el tren
Este es el punto en el que hay que ser más cautelosos. No existe actualmente una fecha confirmada para inaugurar el tren bioceánico. Lo que está en marcha son los estudios que deben definir el recorrido, los costos, el impacto ambiental, las obras necesarias y la viabilidad económica del proyecto.
Cuando Brasil comenzó a analizarlo calculaba que semejante trabajo podía llevar entre cinco y diez años. La participación de China redujo la estimación a unos 18 o 20 meses. La ministra brasileña de Planeamiento, Simone Tebet, señaló que el objetivo era contar con el proyecto avanzado hacia finales de 2026 o comienzos de 2027 y dejar la decisión sobre su construcción al próximo gobierno brasileño.
Incluso después de terminar los estudios habrá que conseguir inversiones, otorgar concesiones, completar las evaluaciones ambientales y alcanzar acuerdos con Perú. Tebet planteó que, si diferentes empresas construyeran simultáneamente los distintos tramos, las obras podrían completarse en alrededor de cinco años, pero se trata de una estimación y no de un cronograma oficial.
La escala también explica por qué el proyecto todavía tiene un largo camino por delante. Además de miles de kilómetros de vías, el trazado debe atravesar sectores de la Amazonía y superar la barrera de los Andes antes de alcanzar el Pacífico. Los aspectos ambientales, financieros y de ingeniería serán determinantes para saber si el megatren de China, Brasil y eventualmente Perú logra finalmente pasar de los mapas a las vías.



