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El arte de hacer ensaimadas: trucos para obtener la textura perfecta

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar unas deliciosas ensaimadas con nuestra receta favorita e imbatible ¡a cocinar!
Ensaimadas mallorquinas caseras: ingredientes y pasos para el éxito Foto: Shutterstock
Ensaimadas mallorquinas caseras: ingredientes y pasos para el éxito Foto: Shutterstock

Las ensaimadas son un icónico dulce tradicional de la isla de Mallorca, en España, y forman parte de su identidad gastronómica desde hace siglos. Su nombre proviene de la palabra "saïm", que en mallorquín significa manteca de cerdo, ingrediente clave que le otorga su característica textura suave y hojaldrada. Las ensaimadas son conocidas por su forma de espiral y su delicado sabor, con un exterior ligeramente crujiente y un interior aireado y esponjoso.

Se cree que las ensaimadas tienen sus raíces en la repostería árabe, influenciada por los dulces traídos a la península ibérica durante la dominación musulmana. Fuente: Shutterstock

Se cree que la historia de este dulce se remonta a la época medieval, y a lo largo de los años ha evolucionado hasta convertirse en un símbolo de la repostería mallorquina. Tradicionalmente, se consumen como desayuno o merienda, acompañadas de café o chocolate caliente. Aunque el paso a paso es sencillo, la paciencia en el proceso de fermentación y el manejo delicado de la masa son esenciales para obtener el resultado perfecto.

Existen diferentes variedades de ensaimadas, desde las simples espolvoreadas con azúcar glass, hasta versiones rellenas de cabello de ángel, crema o chocolate. Su sabor único y la historia que lleva consigo hacen que las ensaimadas sean un tesoro culinario que se disfruta en Mallorca y en muchos otros rincones del mundo. ¡Vamos a la receta!

En Mallorca, se celebra cada año una feria dedicada a este dulce, donde se pueden encontrar diversas variedades y formas de ensaimadas, así como actividades relacionadas con su preparación. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

500 g de harina de fuerza, 100 g de azúcar, 2 huevos, 125 ml de agua, 40 ml de leche, 15 g de levadura fresca (o 5 g de levadura seca de panadería), 80 g de manteca de cerdo (saïm), una pizca de sal, azúcar glass para decorar.

 

Procedimiento

  1. Comienza deshaciendo la levadura fresca en el agua templada. Este paso es crucial para activar la levadura y lograr una buena fermentación.
  2. En un bol grande, tamiza la harina de fuerza junto con el azúcar y la pizca de sal. Hacer un hueco en el centro de la mezcla de harina, como si fuera un volcán.
  3. En el centro del "volcán", añade los huevos batidos, la leche y la mezcla de levadura disuelta en agua. Comienza a mezclar todo con una cuchara de madera o con las manos.
  4. Si lo haces a mano, transfiere la mezcla a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos 10-15 minutos. La masa debe quedar suave, elástica y no pegajosa. Si usas una amasadora, amasa a velocidad media durante unos 10 minutos.
  5. Coloca la masa en un bol ligeramente engrasado con aceite, cúbrela con un paño húmedo y déjala reposar en un lugar cálido durante 1-2 horas, o hasta que duplique su tamaño. Este paso es crucial para que la masa fermente adecuadamente.
  6. Una vez que la masa haya duplicado su tamaño, divídela en porciones iguales, aproximadamente del tamaño de una pelota de tenis (para ensaimadas medianas). Aplana cada porción con un rodillo, estirando hasta obtener un rectángulo muy delgado, casi transparente.
  7. Derrite la manteca de cerdo ligeramente (sin que esté líquida) y con una brocha o con las manos, unta generosamente la manteca sobre toda la superficie de cada rectángulo de masa estirada.
  8. Comienza a enrollar la masa desde uno de los extremos largos, creando un cilindro fino. Este paso es esencial para formar las capas características de la ensaimada.
  9. Una vez que tengas el cilindro enrollado, colócalo en una bandeja de horno forrada con papel de hornear y forma una espiral, dejando un espacio entre las vueltas para que la masa tenga lugar para expandirse durante el horneado.

Segunda fermentación

  1. Una vez formadas las espirales, cubre la bandeja con un paño limpio y deja reposar las ensaimadas en un lugar cálido durante 6-12 horas (lo ideal es dejarlas fermentar toda la noche). Este paso es fundamental para que las ensaimadas obtengan su textura ligera y aireada.
  2. Al día siguiente, precalienta el horno a 180°C.
  3. Hornea las ensaimadas durante 15-20 minutos, o hasta que estén doradas y ligeramente crujientes en los bordes. No deben tostarse demasiado, ya que la ensaimada debe quedar suave.
Aunque la ensaimada clásica es simple y se espolvorea con azúcar glas, también existen versiones rellenas de cabello de ángel, crema pastelera, chocolate y hasta embutidos, mostrando su adaptabilidad a diferentes gustos y ocasiones. Fuente: Shutterstock

Una vez que las ensaimadas estén listas y hayan enfriado un poco, espolvoréalas generosamente con azúcar glass.

Si prefieres una versión rellena, puedes agregar cabello de ángel, crema pastelera o chocolate antes de enrollar la masa.

La clave para unas buenas ensaimadas es el tiempo de fermentación. No apresures este proceso. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.