El abono más simple para el jardín es con un ingrediente de tu cocina
Si bien las plantas del jardín necesitan de dos cosas básicas para vivir y crecer sanas, como agua y sol, también hay un tercer elemento que las puede hacer crecer como nunca, ayudando a que florezcan más rápido y a que sus raíces se desarollen fuertes. Se trata del abono o fertilizante y en este caso, te traemos uno único por sus propiedades, donde no es necesario que compres nada ya que lo realizarás con un ingrediente de la cocina.
Este abono casero ayuda a la tierra a ser más fertil para utilizarla y para esto sólo vamos a necesitar un alimento que en los humanos es sumamente central y nos aporta una fuente de nutrientes innagotable: las lentejas. Vamos a ver dos modos de usar este alimento del hogar en nuestras plantas.
El primero de ellos es simplemente utilizar las lentejas crudas en la jardinería, el proceso de absorción es más lento pero eficaz. Estas legumbres originarias de Medio Oriente tienen la capacidad de encerrar bacterias que las hacen capaz de absorber el nitrógeno ambiental y fijarlo en los suelos. Para aplicarlo muele las lentejas hasta conseguir un polvo y esparce directamente en la tierra. Durante seis meses, tus plantas se mantienen fuertes.
Otra forma de crear un abono casero con este rico ingrediente de cocina es mezclando un litro de agua con lentejas y licuardo hasta tener un líquido semiespeso. Una vez que ya tenemos esta mezcla, la puedes colar y volver a disolver el otro litro de agua. Finalmente, ya puedes verter esto en un atomizador para esparcir por toda la planta.
De esta simple forma y con sólo un alimento de tu hogar puedes llenar tu jardín de fuerza para que explote de flores. Las lentejas poseen calcio, fósforo, zinc y otras proteínas que rápidamente van a ser absorbidas por tus plantas. Además esta receta que te dimos no sólo sirve como abono sino también para alejar a las posibles invasiones de plagas.