Dos extrabajadoras denuncian a Julio Iglesias por abuso sexual
“Éramos nadie”: extrabajadoras acusan a Julio Iglesias. Estos testimonios relatan situaciones de abuso sexual y control.
Julio Iglesias es uno de los cantantes históricos de la música latina
Instagram/Julio IglesiasDos extrabajadoras relatan abusos sexuales sufridos mientras trabajaban en mansiones del Caribe vinculadas a Julio Iglesias. Los testimonios forman parte de una investigación periodística difundida por elDiario.es y Univision. Los hechos habrían ocurrido en 2021 y describen un entorno de aislamiento, control laboral y una relación desigual que facilitó situaciones de violencia y abuso sexual.
Así es el relato de las extrabajadoras de Julio Iglesias
Las mujeres, identificadas con nombres ficticios para proteger su identidad, eran jóvenes, extranjeras y dependían del empleo como internas. Según relatan, el trabajo se desarrollaba bajo normas estrictas y con escaso contacto exterior. La falta de salidas libres y visitas generaba una sensación constante de vigilancia y miedo.
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Una de ellas, Rebeca, afirma que recibió comentarios sexuales a los pocos días de comenzar. Luego llegaron las presiones y los tocamientos no deseados. Describe agresiones reiteradas pese a sus negativas, además de insultos y golpes. El dolor físico y emocional se acumuló durante semanas dentro de un espacio que ella misma llamó “la casita del terror”.
Laura, que trabajaba como fisioterapeuta, ofrece un relato similar. Señala tocamientos sin consentimiento, besos forzados y propuestas sexuales insistentes. Explica que la presión no solo era física, sino también psicológica. El temor a perder el trabajo y a no ser creída marcó cada jornada.
Poder y abuso
Ambas mujeres aseguran que fueron sometidas a exámenes ginecológicos y pruebas de enfermedades de transmisión sexual sin justificación laboral. También relatan advertencias para guardar silencio. El mensaje era claro: nadie las apoyaría frente a una figura con poder y reconocimiento mundial.
El impacto emocional fue profundo. Las víctimas hablan de ansiedad, culpa y dificultad para hablar de lo ocurrido durante años. Solo tras abandonar el empleo y tomar distancia lograron poner nombre a lo vivido y entenderlo como abuso.
Durante décadas, Julio Iglesias fue presentado como un símbolo del seductor latino. Estos testimonios obligan a revisar esa imagen y a reflexionar sobre el consentimiento, el abuso de poder y la protección de quienes trabajan en contextos cerrados.



