Después del fin de semana largo de verano: qué hacer si tu piel se quemó
La piel se vuelve más sensible tras una quemadura solar: en verano es clave hidratar, proteger y evitar la exposición en horarios de mayor radiación.
El verano y el sol intenso pueden dejar marcas en la piel. Foto: Freepik
El fin de semana largo de verano y carnaval suele combinar descanso, pileta y actividades al aire libre. Sin embargo, la exposición prolongada al sol puede dejar consecuencias en la piel, como enrojecimiento, ardor y descamación. Las quemaduras solares son una reacción inflamatoria que requiere cuidados específicos para evitar complicaciones.
Cuando la piel se quema, lo primero es frenar la exposición solar y permitir que el tejido comience su proceso de recuperación. El enrojecimiento puede aparecer horas después de la exposición y, en algunos casos, ir acompañado de dolor o sensación de calor intenso.
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Cómo aliviar una quemadura solar
- Hidratar la piel con cremas post solares o productos que contengan aloe vera.
- Tomar duchas frescas, evitando el agua muy fría o muy caliente.
- Beber abundante agua, ya que la piel quemada pierde hidratación.
- Evitar rascar o retirar la piel que se descama, para no generar heridas.
- Si aparecen ampollas, fiebre o dolor intenso, se recomienda consultar a un profesional de la salud.
Qué no hacer
- No aplicar hielo directamente sobre la piel.
- No usar cremas con alcohol o perfumes.
- No volver a exponerse al sol hasta que la piel esté completamente recuperada.
Prevención para lo que resta del verano
Después de una quemadura, la piel queda más sensible. Por eso, es fundamental usar protector solar de amplio espectro, reaplicarlo cada dos horas y evitar la exposición en horarios de mayor radiación. Cuidar la piel después del exceso de sol no solo mejora la recuperación inmediata, sino que también ayuda a prevenir daños acumulativos a largo plazo.


