Descubre las mejores bolas de fraile: receta y consejos
Las bolas de fraile, también conocidas como berlinesas o berlinas, son una delicia tradicional en muchas culturas gastronómicas alrededor del mundo. Estas suaves y esponjosas bolas de masa frita se caracterizan por su textura ligera y su interior tierno, que puede estar relleno de una variedad de sabores dulces como crema pastelera, mermelada o dulce de leche. Su nombre varía según la región: en algunas partes de América Latina se les conoce como "bolas de fraile" debido a su forma redonda y dorada, mientras que en otras se las llama "berlinesas", en referencia a su origen alemán.
Preparar bolas de fraile en casa es una experiencia que combina el arte de la repostería con la alegría de crear un postre casero y reconfortante. Desde el proceso de amasado y fermentación de la masa hasta el momento de freírlas hasta obtener ese dorado perfecto, cada paso es crucial para garantizar su textura y sabor característicos. Ya sea como un capricho para acompañar el café de la tarde o como parte de una celebración especial, las bolas de fraile siempre ofrecen un deleite irresistible para quienes las prueban. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para la masa: 250 ml de leche tibia, 75 g de azúcar, 7 g de levadura seca activa (o 25 g de levadura fresca), 500 g de harina de fuerza, 2 huevos, 75 g de mantequilla blanda, unaa pizca de sal, aceite vegetal para freír.
Para el relleno: crema pastelera, mermelada de tu elección o dulce de leche (cantidad según prefieras)
Para el acabado: azúcar glass (opcional).
Procedimiento
- En un bol pequeño, mezcla la levadura con 1 cucharadita de azúcar y la leche tibia. Deja reposar durante 10 minutos o hasta que empiece a espumar.
- En un bol grande o en el tazón de una batidora, mezcla la harina, el azúcar restante y la sal. Haz un hueco en el centro y añade los huevos ligeramente batidos, la mantequilla y la mezcla de levadura activada.
- Amasa todo junto hasta obtener una masa suave y elástica. Puedes hacerlo a mano sobre una superficie enharinada o utilizando el gancho de amasar de una batidora eléctrica, durante unos 8-10 minutos.
- Forma una bola con la masa y colócala en un bol ligeramente engrasado. Cubre con un paño limpio y deja reposar en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño, aproximadamente 1-2 horas.
- Una vez que la masa ha duplicado su tamaño, vuelca sobre una superficie enharinada y golpea suavemente para desgasificar. Divide la masa en porciones del tamaño de una pelota de golf y forma bolas uniformes.
- Con un dedo o con el dorso de una cuchara pequeña, haz un hueco en cada bola y rellénalo con la crema pastelera, mermelada o dulce de leche de tu elección. Cierra bien la masa sobre el relleno y forma nuevamente una bola sellada.
- Coloca las bolas rellenas en una bandeja enharinada, dejando espacio entre ellas. Cubre con un paño limpio y deja reposar durante otros 30-45 minutos, hasta que vuelvan a aumentar ligeramente de tamaño.
- Calienta abundante aceite vegetal en una sartén profunda o una freidora a unos 170-180°C. Fríe las bolas en lotes, volteándolas con cuidado para que se doren de manera uniforme, unos 2-3 minutos por cada lado. Retira con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Deja enfriar ligeramente las bolas de fraile recién fritas sobre una rejilla.
Si lo deseas, espolvorea azúcar glass sobre las bolas antes de servirlas. Las bolas de fraile están listas para ser saboreadas, ya sea tibias o a temperatura ambiente. Son ideales para acompañar con una buena taza de café o té. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

