Croquetas de jamón: el aperitivo español por excelencia
Las croquetas de jamón son un clásico de la gastronomía española, valoradas por su combinación perfecta de sabor y textura. Originarias de España, estas pequeñas delicias se han convertido en un aperitivo esencial en bares y restaurantes de todo el país. La croqueta, con su exterior crujiente y su interior cremoso, es un bocado irresistible que conquista paladares en cada ocasión.
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El secreto de unas buenas croquetas reside en la calidad de sus ingredientes y en la técnica empleada para prepararlas. El jamón serrano, finamente picado, aporta un sabor salado y profundo que se equilibra perfectamente con la bechamel suave y cremosa. La mezcla se enfría y se da forma, antes de ser empanada y frita hasta obtener un dorado perfecto.
La versatilidad de las croquetas permite que sean servidas tanto como aperitivo en una reunión social, como plato principal acompañado de una ensalada fresca. Además, su preparación casera no es tan complicada como podría parecer, y con un poco de práctica, cualquiera puede lograr resultados sorprendentes. Las croquetas de jamón no solo son un homenaje a la rica tradición culinaria española, sino también una delicia que invita a compartir y disfrutar en buena compañía. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para las croquetas: 100 g de jamón serrano:, 50 g de mantequilla, 70 g de harina de trigo, 500 ml de leche,1 cebolla pequeña, nuez moscada al gusto, sal y pimienta al gusto.
Para el empanado: 2 huevos, pan rallado cantidad suficiente para cubrir las croquetas, harina de trigo para enharinar antes de pasar por el huevo y el pan rallado.
Para freír: aceite de oliva cantidad suficiente para freír las croquetas.
Procedimiento
Prepara la bechamel
- En una sartén grande, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríe hasta que esté transparente, aproximadamente 5 minutos.
- Incorpora el jamón picado y cocina durante unos 2-3 minutos, removiendo constantemente para evitar que se queme.
- Agrega la harina de trigo y mezcla bien con la mantequilla y el jamón, cocinando durante unos 2 minutos para eliminar el sabor a crudo de la harina.
- Poco a poco, añade la leche caliente, sin dejar de remover, para evitar que se formen grumos. Continúa removiendo hasta que la mezcla espese y se despegue de los bordes de la sartén. Esto debería tomar alrededor de 10-15 minutos.
- Añade una pizca de nuez moscada, sal y pimienta al gusto. Recuerda que el jamón ya es salado, así que ajusta la sal con cuidado.
- Vierte la mezcla de bechamel y jamón en una fuente y deja enfriar a temperatura ambiente. Luego, cúbrela con papel film, asegurándote de que el plástico toque la superficie de la masa para evitar que se forme una costra.
- Refrigera la masa durante al menos 4 horas, preferiblemente toda la noche. Esto hará que la masa sea más manejable y fácil de formar
Forma las croquetas
- Una vez la masa esté bien fría y firme, saca pequeñas porciones con la ayuda de una cuchara y forma cilindros o bolitas con las manos. Si la masa se pega, puedes mojarte ligeramente las manos con agua.
- Pasa cada croqueta primero por harina, sacudiendo el exceso, luego por el huevo batido y finalmente por el pan rallado, asegurándote de que queden bien cubiertas.
- En una sartén honda o una freidora, calienta suficiente aceite de oliva a 180°C.
- Fríe las croquetas en pequeñas tandas para evitar que se enfríe el aceite y las croquetas se abran. Fríelas hasta que estén doradas y crujientes, unos 3-4 minutos por tanda.
- Saca las croquetas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Sirve las croquetas calientes, acompañadas de una ensalada fresca o como aperitivo.Saborea estas deliciosas croquetas de jamón, perfectas para cualquier ocasión. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.


