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Croissants rellenos de jamón y queso: cómo prepararlos en casa

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar unas deliciosas croissants rellenos de jamón y queso con nuestra receta favorita e imbatible.
Cómo hacer croissants de jamón y queso: paso a paso Foto: Shutterstock
Cómo hacer croissants de jamón y queso: paso a paso Foto: Shutterstock

Los croissants rellenos de jamón y queso son una deliciosa combinación de sabores y texturas que conquistan a todos con su crujiente exterior dorado y su suave y sabroso interior. Estos pequeños manjares, perfectos para cualquier momento del día, combinan la tradicional masa hojaldrada, que se derrite en la boca, con el delicioso y cremoso sabor del queso y el toque salado del jamón. Ideales para un desayuno reconfortante, una merienda ligera o incluso como aperitivo en una reunión, los croissants rellenos de jamón y queso ofrecen una opción sencilla pero exquisita.

Aunque los croissants se asocian comúnmente con la gastronomía francesa, su origen está en Viena, Austria, donde fueron creados en el siglo XVII como una representación de la derrota del Imperio Otomano. El croissant tal como lo conocemos hoy fue popularizado en Francia. Fuente: Shutterstock

La versatilidad de este plato también permite adaptarlo a diferentes gustos, añadiendo ingredientes extra como hierbas aromáticas o mostaza para dar un toque único. Aunque su elaboración puede parecer complicada, con un poco de paciencia y cuidado, se puede lograr una masa casera que rivaliza con la de las mejores panaderías. Además, si se prefieren aún más suaves y cremosos, se puede añadir queso crema al relleno. ¡Vamos a la receta!

Si bien los croissants de jamón y queso son muy populares, en algunas variantes también se pueden encontrar ingredientes adicionales como huevo, mostaza o incluso espinacas, lo que les da un toque aún más sabroso. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa de croissant: 500 gramos de harina de trigo, 10 gramos de sal, 50 gramos de azúcar, 15 gramos de levadura fresca, 250 ml de agua tibia, 50 gramos de mantequilla derretida, 1 huevo (para pintar los croissants), 25 ml de leche.


Para el relleno: 150 gramos de jamón cocido en lonchas finas, 150 gramos de queso suizo o emmental, rallado o en lonchas finas, 50 gramos de queso crema (opcional, para mayor cremosidad).


Para el acabado: 30 gramos de mantequilla derretida (para pincelar), 1 huevo (para barnizar).

 

Procedimiento

Prepara la masa para los croissants

  1. En un recipiente grande, coloca la harina y haz un hueco en el centro. Agrega la sal y el azúcar a los lados del recipiente (para que no entren en contacto directo con la levadura).
  2. Desmenuza la levadura fresca en el centro de la harina y agrega el agua tibia. Deja reposar durante unos minutos hasta que la levadura se active (verás que comienza a hacer burbujas).
  3. Añade la mantequilla derretida y la leche. Mezcla todos los ingredientes hasta que se forme una masa homogénea.
  4. Amasa durante unos 10 minutos en una superficie enharinada, hasta que la masa esté suave y elástica. Si es necesario, agrega un poco más de harina, pero no demasiado para que la masa no quede seca.
  5. Forma una bola con la masa, cúbrela con un paño limpio y deja reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, o hasta que la masa haya duplicado su tamaño.
  6. Una vez que la masa haya reposado, colócala sobre una superficie enharinada y estírala en un rectángulo grande, de aproximadamente 1 cm de grosor.
  7. Realiza un pliegue en la masa doblando los bordes hacia el centro, formando un rectángulo más pequeño. Luego, estira nuevamente la masa en un rectángulo grande. Este proceso de estiramiento y plegado ayuda a crear la textura hojaldrada de los croissants.
  8. Repite este proceso de estirado y plegado 2-3 veces, luego cubre la masa y deja reposar durante 30 minutos en la nevera.

Forma los croissants

  1. Después de que la masa haya reposado, estírala nuevamente en un rectángulo grande. Con un cuchillo afilado o una rueda cortadora de pizza, corta la masa en triángulos isósceles (con la base de aproximadamente 10 cm de largo).
  2. Coloca una loncha de jamón y una loncha de queso en la base de cada triángulo. Si usas queso crema, puedes poner una capa fina sobre el jamón para un extra de cremosidad.
  3. Enrolla cada triángulo desde la base hacia la punta, formando el croissant. Asegúrate de que los extremos estén bien cerrados para evitar que el relleno se salga durante el horneado.
  4. Coloca los croissants en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Deja suficiente espacio entre ellos para que puedan expandirse.
  5. Pinta los croissants con un huevo batido y un poco de leche para darles un acabado dorado y brillante.
  6. Deja reposar los croissants durante 30 minutos para que fermenten ligeramente y aumenten su tamaño.
  7. Precalienta el horno a 200°C (392°F) y hornea los croissants durante 15-20 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes por fuera.
Si haces croissants de jamón y queso en casa, puedes congelarlos antes de hornearlos. Así, siempre tendrás croissants frescos y calientes listos en pocos minutos al hornearlos directamente desde el congelador. Fuente: Shutterstock

Una vez fuera del horno, pincela los croissants con mantequilla derretida para darles un brillo extra y un sabor delicioso.  Sirve los croissants rellenos de jamón y queso inmediatamente, ya que están más sabrosos cuando aún están tibios.

Estos croissants rellenos de jamón y queso son una opción perfecta para cualquier ocasión, y seguro que serán un éxito tanto en casa como en reuniones con amigos y familiares. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.