Crianza: 5 consejos para saber actuar ante el berrinche o rabieta de un niño
Durante los primeros años de vida, es bastante normal que los niños y niñas hagan berrinches o rabietas. Este tipo de situaciones pueden darse en cualquier momento y lugar, y resultan muy incómodas para los padres, ya que cualquier actitud que tomemos solo parece empeorar la escena. En esta nota encontrarás 5 consejos que te servirán de guía para saber cómo deben comportarse los padres.
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Según un documento elaborado por UNICEF, es habitual que los padres cedan ante las pataletas de los niños, sobre todo si estás son realizadas frente a otras personas. Sin embargo, advierten que, de esta forma, estaremos haciendo que el pequeño identifiqué esta actitud con una recompensa y el mecanismo puede volverse cada vez más recurrente.
Cómo actuar ante una rabieta
Distracción: cambiar rápidamente el foco de atención ante el inicio de una inminente rabieta puede ayudarnos a prevenirla. Quitar el objeto de deseo de su alcance y ofrecer otro más adecuado para el niño o niña puede ser muy efectivo.
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Dar opciones: es importante para el desarrollo de los niños y niñas incentivar su autonomía. Por eso, ante un pedido podemos dejarlo elegir y darle opciones. Por ejemplo, decidir el horario en el que se bañarán o el color del abrigo que le pondremos.
Evitar momentos de estrés: existen ciertas situaciones que pueden incrementar la ansiedad en los niños y niñas e incentivar los berrinches. Supermercados, tiendas o centros de compras pueden ser lugares que decenas de objetos de deseo. Si no tenemos suficiente tiempo para que nuestro pequeño pueda disfrutar, lo mejor es no someterlo a ello.
Mantener la calma: si nuestra reacción ante una rabieta es un desborde de emociones, no estaremos colaborando a que esta situación se solucione. Lo mejor es intentar mantener la calma y actuar de forma paciente.
Saber cuándo ignorar y cuándo consolar: a pesar de ser una situación que puede avergonzarnos y superarnos, lo principal es estar calmados. Cuando el niño o niña esté en un lugar seguro y no corra ningún tipo de peligro, podemos esperar a que se le pase.
Si la situación no se resuelve a los pocos minutos, será hora de consolarlo y otorgarle contención. Abrazarlo por firmeza (sin violencia) y hacerle saber que podrá superar ese sentimiento de frustración es lo indicado.

