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Confirmado: esta es la temperatura ideal para dormir y evitar el insomnio

Los factores externos como la temperatura son claves a la hora de dormir. Conoce la temperatura ideal para evitar despertarte a media noche.
Foto: FOTO: SHUTTERSTOCK
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Dormir bien es indispensable para reponer energías y, así comenzar otro día con ánimos de llevar a cabo la rutina. Para que el descanso diario sea posible, existen condiciones que influyen a la hora de acostarse y son decisivas para dormir. Tanto la luz como el ruido pueden afectar el sueño y hacer que el insomnio persista. Otra importante condición, no tan mencionada, es la temperatura de la habitación en la que se descansa. 

La Web de Salud señala que el cuerpo se regula según el ritmo circadiano, es decir, el reloj interno alineado con la salida y la caída del sol, la luz y la temperatura. Para saber cuándo iniciar el sueño, una parte del cerebro llamada núcleo supraquiasmático emplea estas pistas ambientales.

La temperatura correcta para dormir

Algunos investigadores identifican una temperatura ambiente óptima situada entre los 19 y los 21 grados centígrados. Por encima de estos valores o por debajo de ellos, en la habitación se empiezan a sufrir problemas para dormir debido a que el cuerpo detecta unas condiciones no favorables para el descanso y sufre estrés.

A pesar de eso, las necesidades de cada persona son diferentes, y pueden variar en un rango de temperatura un poco más amplio. La temperatura corporal media durante el día oscila entre 36,3° y 37,1° en estado saludable, pero desciende por la noche, cuando el proceso utiliza un proceso llamado vasodilatación para enviar flujo sanguíneo a las extremidades y bajar la temperatura central. Es que la caída en la temperatura interna coincide con la liberación de la melatonina. 

Ningún extremo es bueno

Expertos afirman que hay que evitar el excesivo calentamiento del ambiente. Si el aire del cuarto no contiene humedad, tu nariz y boca sufrirán sequedad mucosa, exponiéndote a infecciones respiratorias. El cuerpo te avisa en verano, en esos días muy calurosos en que cuesta conciliar el sueño. Por lo tanto, la temperatura ideal para dormir es de 21ºC, nunca más de 22ºC.

Por el contrario, si bien el aire fresco es mejor para dormir, no hay que pasarse. No se trata de congelarse en la cama, porque está comprobado que por debajo de los 17 o 18ºC, cualquier organismo humano no concilia ni mantiene el sueño reparador de forma eficiente. Usar un ventilador para dormir puede ser la solución para lograr ese toque de aire fresco sin llegar a enfriarse del todo.