Cómo usar bicarbonato y agua oxigenada para dejar tu casa impecable
Descubre cómo la combinación de bicarbonato de sodio y agua oxigenada se transforma en una poderosa aliada para una limpieza profunda y sin químicos agresivos.
Una dupla que no falla. Fuente: Shuttetstock.
En el mundo de la limpieza actualmente no hace falta recurrir a químicos costosos. Hay dos ingredientes que seguro todos tienen en su botiquín y pueden convertirse en los mejores aliados: el bicarbonato de sodio y el agua oxigenada.
Bicarbonato y agua oxigenada
Por un lado, el bicarbonato de sodio es mundialmente famoso por su capacidad para neutralizar la acidez y eliminar los malos olores, mientras que el agua oxigenada aporta un potente efecto desinfectante y blanqueador. Cuando estos dos elementos se mezclan, se crea una fórmula casera infalible para combatir la suciedad rebelde y renovar el aspecto de tus prendas.
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Para aprovechar al máximo esta combinación, se puede armar una pasta limpiadora súper efectiva.
Para eso se mezclará partes iguales de ambos ingredientes (por ejemplo, dos cucharadas de bicarbonato por dos de agua oxigenada) en un recipiente hasta lograr una textura consistente.
Con la ayuda de un cepillo de dientes viejo o uno de cerdas duras, aplicar la pasta sobre las juntas de los cerámicos (tanto en pisos como en paredes). Dejar actuar unos minutos para que remueva el moho y la grasa, refregar un poco y enjuagar.
También es ideal para devolverle el brillo al metal y quitar manchas oscuras de los utensilios de cocina. Para las remeras o sábanas blancas que se pusieron amarillentas se pueden disolver dos cucharadas de la mezcla en un balde de agua tibia y dejar la ropa en remojo antes del lavado habitual.