Cómo preparar una pizza de pepperoni casera que supera a la de la pizzería
La pizza de pepperoni es un clásico atemporal que ha conquistado paladares alrededor del mundo con su combinación perfecta de sabores y texturas. Originaria de los Estados Unidos, esta variedad de pizza se distingue por su sencilla pero irresistible mezcla de ingredientes que la convierten en una favorita en muchas mesas. La base es una masa de pizza crujiente y dorada, elaborada con ingredientes básicos pero esenciales: harina, agua, levadura y aceite de oliva, que se combina para crear una textura ligera y aireada.
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Sobre esta base, se extiende una salsa de tomate rica y especiada, que añade un contraste vibrante y ácido al sabor suave y cremoso del queso mozzarella. El toque distintivo de la pizza de pepperoni proviene de sus generosas rodajas de pepperoni, un embutido picante y ligeramente grasoso que, al hornearse, libera sus jugos y se convierte en un componente crujiente y lleno de sabor. La combinación del queso fundido, la salsa especiada y el pepperoni dorado crea una experiencia gustativa que es tanto reconfortante como deliciosa. Ideal para una cena informal o una reunión con amigos, la pizza de pepperoni sigue siendo una de las opciones más populares y queridas en el menú de pizzerías y en la cocina casera. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para la masa: 250 g de harina de trigo (más extra para enharinar), 5 g de sal, 5 g de azúcar, 7 g de levadura seca activa (aproximadamente 1 sobre), 150 ml de agua tibia (aproximadamente a 40°C), 30 ml de aceite de oliva virgen extra
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Para la salsa de tomate: 1 lata (400 g) de tomate triturado, 2 dientes de ajo, finamente picados, 1 cebolla pequeña, finamente picada, 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 1 cucharadita de azúcar, 1 cucharadita de orégano seco, 1/2 cucharadita de albahaca seca, sal y pimienta negra al gusto
Para el relleno: 200 g de queso mozzarella rallado (o en rebanadas), 100 g de pepperoni (en rodajas finas), 50 g de queso parmesano rallado (opcional, para un extra toque de sabor), unas hojas de albahaca fresca (opcional, para decorar).
Procedimiento
Prepara la masa
- En un bol pequeño, mezcla la levadura seca con el agua tibia y el azúcar. Deja reposar durante unos 5-10 minutos, hasta que la mezcla esté espumosa.
- En un bol grande, combina la harina con la sal. Haz un hueco en el centro.
- Vierte la mezcla de levadura en el hueco de la harina y añade el aceite de oliva. Mezcla con una cuchara de madera hasta que todos los ingredientes estén combinados y empiecen a formar una masa.
- Transfiere la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos 8-10 minutos, hasta que la masa esté suave y elástica. Si está demasiado pegajosa, añade un poco más de harina.
- Forma una bola con la masa y colócala en un bol ligeramente enharinado. Cubre con un paño limpio y húmedo o con film transparente. Deja reposar en un lugar cálido durante 1-1.5 horas, o hasta que haya duplicado su tamaño.
Prepara la salsa de tomate
- En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo, y sofríe hasta que estén dorados y fragantes, aproximadamente 5 minutos.
- Añade el tomate triturado, el azúcar, el orégano y la albahaca. Cocina a fuego lento durante unos 15-20 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que la salsa se espese. Ajusta de sal y pimienta al gusto.
Monta la pizza
- Precalienta tu horno a 220°C (425°F). Si tienes una piedra para pizza, colócala en el horno para que se caliente.
- Cuando la masa haya reposado, desinfla suavemente y transfiérela a una superficie enharinada. Extiende la masa con un rodillo hasta obtener un círculo de aproximadamente 30 cm de diámetro. Si prefieres una pizza más delgada, extiende más.
- Coloca la masa extendida en una bandeja para hornear ligeramente enharinada o sobre una piedra para pizza caliente. Extiende una capa uniforme de salsa de tomate sobre la masa, dejando un borde de unos 2 cm sin salsa.
- Espolvorea el queso mozzarella rallado sobre la salsa, asegurándote de cubrir toda la superficie. Distribuye las rodajas de pepperoni de manera uniforme por encima del queso. Si usas queso parmesano, espolvoréalo por encima del pepperoni.
- Hornea la pizza en el horno precalentado durante 12-15 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y crujiente y el queso burbujee y se dore.
Retira la pizza del horno y déjala enfriar durante unos minutos. Si lo deseas, adorna con unas hojas de albahaca fresca antes de cortar en porciones y servir. ¡Y listo! Ahora puedes saborear una deliciosa pizza de pepperoni casera. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

