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Cómo preparar una deliciosa tartiflette francesa en casa

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa tartiflette con nuestra receta favorita e imbatible ¡a cocinar!

La tartiflette es un plato tradicional de la región de Saboya, en los Alpes franceses, conocido por su sabor cremoso, reconfortante y lleno de la esencia de los ingredientes típicos de las montañas. Este suculento gratinado tiene como base las papas, un ingrediente muy utilizado en la cocina francesa, y se enriquece con bacon o panceta ahumada, cebolla, ajo y, lo que realmente lo distingue, el queso reblochon. Este queso de pasta suave y cremosa, originario de Saboya, le da a la tartiflette su característico sabor suave y fundente, creando una textura irresistible al hornearse.

Aunque la tartiflette se asocia con la región de Saboya, en Francia, fue creada en los años 80 como parte de una campaña de promoción del queso reblochon, y no tiene siglos de tradición como muchos otros platos franceses. Fuente: Shutterstock

En su origen, la tartiflette era un plato simple y rústico, creado por los campesinos de la región para aprovechar los ingredientes locales y las técnicas de cocina casera. Con el tiempo, ha ganado popularidad y se ha convertido en un plato representativo de la gastronomía alpina, especialmente en invierno, cuando el frío invita a disfrutar de comidas calientes y reconfortantes.

Este plato es perfecto para compartir en reuniones familiares o con amigos, ya que, además de ser fácil de preparar, ofrece un sabor delicioso y abundante. Cada bocado es una mezcla de sabores ricos y texturas, ideal para disfrutar después de un día en la nieve o al lado de una chimenea. ¡Vamos a la receta!

La palabra "tartiflette" proviene del término patois saboyano "tartifla", que significa papa. El nombre hace referencia directamente al ingrediente principal del plato. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

papas, bacon o panceta ahumada, cebolla, ajo, nata líquida, vino blanco seco, queso reblochon, mantequilla, sal, pimienta negra, aceite de oliva

 

Procedimiento

  1. Comienza pelando las papas y cortándolas en rodajas finas, de unos 3 mm de grosor. Esto permite que se cocinen de manera uniforme y se mezclen bien con los demás ingredientes. Llena una olla grande con agua y ponla a hervir. Añade una pizca de sal y las papas. Cocina las papas durante unos 10-12 minutos, hasta que estén casi cocidas pero aún firmes. Deben estar al dente, ya que terminarán de cocinarse en el horno. Después, escurre las papas y resérvalas.
  2. Mientras las papas se cocinan, calienta una sartén grande a fuego medio y agrega el bacon o panceta en trozos pequeños. Cocina durante unos 5-7 minutos hasta que esté crujiente. Retira el bacon de la sartén y resérvalo. En la misma sartén, añade un poco de mantequilla y sofríe la cebolla picada durante unos 5 minutos, hasta que se vuelva translúcida. Agrega el ajo picado y cocina por un minuto más, hasta que se libere su aroma. Vuelve a incorporar el bacon a la sartén y mezcla bien. Si la sartén tiene exceso de grasa, puedes retirar un poco, pero asegúrate de que quede suficiente para que la cebolla y el ajo no se quemen.
  3. En un bol aparte, mezcla la nata líquida con el vino blanco, salpica con sal y pimienta al gusto. Esta mezcla será la base de la salsa cremosa que cubrirá las papas. Revuelve bien para que se integren los ingredientes.
  4. Precalienta el horno a 200°C (390°F). Engrasa ligeramente una fuente para horno con mantequilla. Coloca una capa de papas cocidas en el fondo de la fuente. Encima, distribuye una parte de la mezcla de bacon, cebolla y ajo. Vierte una capa de la salsa cremosa por encima. Luego, corta el queso reblochon en dos mitades y córtalo en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor. Coloca las rodajas de queso sobre la mezcla de papas, asegurándote de que se cubra bien toda la superficie.
  5. Repite el proceso hasta que se acaben los ingredientes, terminando con una capa de queso en la parte superior. Espolvorea un poco de pimienta negra por encima. Coloca la fuente en el horno precalentado y hornea durante unos 20-25 minutos, o hasta que el queso esté dorado y burbujeante. Si lo deseas, puedes poner el grill del horno los últimos minutos para obtener una capa superior más dorada y crujiente.
Aunque la receta tradicional lleva bacon o panceta ahumada, muchas versiones modernas de tartiflette omiten la carne para hacerla vegetariana, sin perder el sabor cremoso y delicioso. Fuente: Shutterstock

Retira la tartiflette del horno y déjala reposar durante unos 5 minutos antes de servir. Puedes acompañarla con una ensalada verde fresca para equilibrar la riqueza del plato. La tartiflette es ideal para saborear con una copa de vino blanco seco o incluso un vino tinto suave.

¡Y listo! Ahora tienes una deliciosa tartiflette que seguramente cautivará a todos los que la prueben. Es un plato lleno de sabor, perfecto para disfrutar en una comida acogedora. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.