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Cómo preparar flammekueche en casa con ingredientes simples

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa flammekueche con nuestra receta favorita e imbatible ¡manos a la obra!

La flammekueche, también conocida como tarte flambée, es una especialidad tradicional de la región de Alsacia, en Francia, y del vecino territorio alemán. Su nombre proviene del alemán "flamme" (llama) y "kuchen" (pastel), lo que hace referencia a la forma en la que se cocinaba originalmente: sobre una piedra caliente en un horno de leña, con llamas cercanas que le daban un ligero tostado en los bordes. Esta receta nació como una forma de aprovechar los ingredientes más comunes en las granjas alsacianas: harina, crema, tocino y cebolla.

A diferencia de la pizza, su masa es muy fina y no lleva levadura, lo que la hace crujiente. Fuente: Shutterstock

Aunque su preparación puede recordar a la pizza italiana, la flammekueche tiene un carácter único. Su masa es extremadamente fina y crujiente, sin levadura, lo que permite que se cocine rápidamente. La cobertura clásica incluye crème fraîche, cebollas cortadas en finas rodajas y trocitos de tocino ahumado. Con el paso del tiempo, han surgido muchas variaciones que incluyen queso, champiñones o incluso versiones dulces con manzanas y canela.

Hoy en día, la flammekueche se ha convertido en un plato emblemático de la gastronomía alsaciana y es una opción perfecta para quienes buscan una preparación sencilla, deliciosa y llena de historia. Se puede preparar en casa sin necesidad de un horno de leña, logrando un resultado auténtico con un horno convencional o incluso en una sartén. ¡Vamos a la receta!

Tradicionalmente solo lleva crème fraîche, cebolla y tocino, aunque hoy existen muchas variantes. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa: harina de trigo (250 g), agua (125 ml), aceite de oliva (2 cucharadas), sal (una pizca).


Para la cobertura: crème fraîche o nata espesa (200 g), queso crema (50 g), cebolla blanca (1 grande), tocino ahumado en tiras finas (100 g), nuez moscada (una pizca), pimienta negra (al gusto), sal (opcional).

 

Procedimiento

  1. En un bol grande, mezcla la harina con la sal y el agua, agregando el aceite de oliva poco a poco. Amasa con las manos o con una batidora hasta obtener una masa lisa y elástica. Si está demasiado pegajosa, añade un poco más de harina. Forma una bola, cúbrela con un paño limpio y déjala reposar durante 15 minutos.
  2. En un recipiente pequeño, mezcla la crème fraîche con el queso crema hasta obtener una crema homogénea. Añade una pizca de nuez moscada y pimienta negra para darle un toque aromático. Reserva esta mezcla mientras preparas los otros ingredientes.
  3. Pela y corta la cebolla en rodajas muy finas para que se cocinen correctamente en el horno. Corta el tocino en tiras finas si no lo está ya.
  4. Pasado el tiempo de reposo, coloca la masa sobre una superficie enharinada y estírala con un rodillo hasta que tenga un grosor muy fino, de aproximadamente 2 mm. La flammekueche se caracteriza por su masa delgada y crujiente, así que intenta que quede lo más fina posible.
  5. Precalienta el horno a 250 °C. Coloca la masa sobre una bandeja de horno con papel de hornear. Extiende la mezcla de crème fraîche y queso crema de manera uniforme por toda la superficie de la masa, dejando un pequeño borde libre. Distribuye las rodajas de cebolla y las tiras de tocino por encima.
  6. Introduce la flammekueche en el horno caliente y hornea durante 10-12 minutos o hasta que los bordes estén dorados y crujientes. Es importante vigilarla, ya que al ser tan fina, puede quemarse rápidamente.
Se suele acompañar con vino blanco seco alsaciano o cerveza artesanal. Fuente: Shutterstock

Saca la flammekueche del horno y déjala reposar un par de minutos antes de cortarla en porciones rectangulares o triangulares. Se suele comer caliente, acompañada de una copa de vino blanco seco alsaciano o una cerveza ligera.

La flammekueche es una preparación versátil, sencilla y deliciosa que transporta a la tradición culinaria de Alsacia con cada bocado. Su masa crujiente, combinada con la suavidad de la crème fraîche y el sabor ahumado del tocino, la convierten en una opción ideal para una cena rápida o una reunión entre amigos. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.