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Cómo hacer scones caseros: receta fácil y rápida

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar unos deliciosos scones caseros con nuestra receta favorita e imbatible.
Aprende a hacer scones: receta tradicional escocesa Foto: Shutterstock
Aprende a hacer scones: receta tradicional escocesa Foto: Shutterstock

Los scones son un clásico de la repostería británica que se ha popularizado en todo el mundo por su versatilidad y sencillez. Estos pequeños panes de textura suave y esponjosa son ideales para acompañar una merienda o un desayuno, y se pueden servir tanto en versiones dulces como saladas. Tradicionalmente, los scones se disfrutan con mantequilla, mermelada y nata batida, convirtiéndose en el complemento perfecto para una taza de o café.

Aunque los scones son famosos en el Reino Unido, su origen se remonta a Escocia, donde se preparaban como panes planos cocidos en sartén. Fuente: Shutterstock

La clave de unos buenos scones reside en la simplicidad de sus ingredientes y en la técnica para prepararlos. Se elaboran con una mezcla básica de harina, mantequilla, azúcar, y polvo para hornear, lo que les confiere una textura ligera y ligeramente hojaldrada. La mantequilla debe estar bien fría para asegurar que se forme esa miga característica, y la masa debe trabajarse lo justo para evitar que se endurezca.

Los scones son extremadamente versátiles, ya que se pueden personalizar con una variedad de ingredientes como frutas secas, chispas de chocolate o nueces. Además, su rápida preparación los convierte en una opción perfecta y fácil de hacer en poco tiempo. ¡Vamos a la receta!

La pronunciación varía según la región. En el sur de Inglaterra se suele decir "skon", mientras que en el norte y Escocia se pronuncia "scone" con la "e" al final. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

250 gramos (2 tazas) de harina de trigo, tamizada, 10 gramos (2 cucharaditas) de polvo para hornear, 50 gramos (1/4 de taza) de azúcar blanca, 1/4 cucharadita de sal fina, 80 gramos de mantequilla fría, cortada en cubos pequeños, 120 ml (1/2 taza) de leche entera, 1 huevo mediano, 1 cucharadita de esencia de vainilla, 50 ml de crema de leche o nata (opcional, para barnizar), 50 gramos de frutas secas o chispas de chocolate (opcional).

 

Procedimiento

  1. Precalienta el horno a 200°C y cubre una bandeja con papel de horno o una plancha de silicona.
  2. En un bol grande, mezcla 250 gramos de harina, 10 gramos de polvo para hornear, 50 gramos de azúcar y 1/4 cucharadita de sal. Tamiza los ingredientes secos para evitar grumos.
  3. Agrega 80 gramos de mantequilla fría a la mezcla de harina. Con los dedos, desmenuza la mantequilla en la harina hasta que la mezcla tenga una textura arenosa.
  4. En un tazón aparte, bate 1 huevo con 120 ml de leche y 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  5. Vierte la mezcla líquida en el bol con los ingredientes secos y revuelve suavemente hasta que se forme una masa suave.
  6. Si lo deseas, incorpora 50 gramos de frutas secas o chispas de chocolate. Mezcla ligeramente.
  7. Extiende la masa sobre una superficie enharinada y corta círculos con un cortador o un vaso. La masa debe tener un grosor de 2 cm aproximadamente.
  8. Si deseas un acabado brillante, barniza los scones con 50 ml de crema de leche o nata.
  9. Coloca los scones en la bandeja y hornea durante 12-15 minutos, hasta que estén dorados.
Los scones no requieren levadura, por lo que son rápidos de preparar. El polvo para hornear les da su textura ligera y esponjosa. Fuente: Shutterstock

Deja que los scones se enfríen ligeramente antes de servir. Son ideales con mantequilla, mermelada o nata batida. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.