ver más

Cómo hacer poutine en casa: receta fácil y deliciosa

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar un delicioso poutine con nuestra receta favorita e imbatible ¡manos a la obra!

El poutine es un plato emblemático de la cocina canadiense que ha trascendido fronteras gracias a su irresistible combinación de sabores y texturas. Originario de la provincia francófona de Quebec, el poutine se ha convertido en un símbolo de la gastronomía canadiense, siendo una delicia apreciada tanto por locales como por visitantes.

La palabra "poutine" en francés québécois se traduce aproximadamente como "mezcla" o "lío", una descripción apta para la combinación de papas fritas, queso y salsa. Fuente: Shutterstock

Este platillo reconfortante consta de tres elementos principales: papas fritas crujientes, cuajada de queso fresco y una rica salsa gravy. Las papas, preferiblemente de la variedad Russet, se cortan en tiras y se fríen hasta alcanzar una textura dorada y crujiente. La cuajada de queso, que aporta una suavidad única y un sabor ligeramente ácido, se esparce generosamente sobre las papas calientes, permitiendo que se derrita parcialmente bajo el calor.

La salsa gravy, que cubre el queso y las papas, es el alma del poutine. Hecha con una base de mantequilla, harina, caldo de carne y pollo, y sazonada con salsa Worcestershire y soya, esta salsa espesa y sabrosa une todos los componentes en un armonioso festín de sabor.

El poutine es mucho más que una simple comida rápida; es una experiencia culinaria que refleja la rica herencia y la hospitalidad de Quebec. Perfecto para los días fríos o como un antojo indulgente, el poutine es un plato que promete satisfacción en cada bocado. ¡Vamos a la receta!

El poutine ha trascendido fronteras y se ha popularizado en diversas partes del mundo, incluyendo Estados Unidos, donde restaurantes y cadenas de comida rápida han adoptado el plato en sus menús. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para las papas fritas: 4 papas grandes (preferiblemente Russet), aceite vegetal para freír, sal al gusto.

Para la salsa gravy: 4 cucharadas de mantequilla sin sal, 4 cucharadas de harina de trigo, 2 tazas de caldo de carne, 1 taza de caldo de pollo, 1 cucharada de salsa Worcestershire, 1 cucharadita de salsa de soya, sal y pimienta al gusto.

Para el queso: 2 tazas de cuajada de queso fresco (puede usar queso mozzarella en cubos si no encuentra cuajada).

 

Procedimiento

  1. Comienza pelando las papas y cortándolas en tiras largas y delgadas. Trata de hacerlas lo más uniformes posible para que se cocinen de manera uniforme.
  2. Coloca las tiras de papa en un recipiente grande con agua fría. Déjalas remojar durante al menos 1 hora (preferiblemente 2 horas) para eliminar el exceso de almidón, lo que ayudará a que queden más crujientes.
  3. Después de remojar, escurre las papas y sécalas completamente con toallas de papel o un paño limpio. Este paso es crucial para evitar que el aceite salte al freírlas.
  4. Calienta suficiente aceite vegetal en una freidora o una olla grande a 160°C (320°F). Fríe las papas en pequeñas tandas durante 4-5 minutos, o hasta que estén blandas pero no doradas. Retíralas y colócalas sobre papel absorbente.
  5. Aumenta la temperatura del aceite a 190°C (375°F). Fríe las papas nuevamente en tandas hasta que estén doradas y crujientes, aproximadamente 2-3 minutos. Retíralas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sazona con sal al gusto.

Prepara la salsa gravy

  1. En una cacerola mediana, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la harina y mezcla constantemente hasta que se forme una pasta suave y burbujeante, cocinando durante unos 2-3 minutos para eliminar el sabor crudo de la harina.
  2. Gradualmente añade el caldo de carne y el caldo de pollo al roux, batiendo constantemente para evitar grumos. Cocina la mezcla, revolviendo frecuentemente, hasta que espese y hierva a fuego lento.
  3. Agrega la salsa Worcestershire y la salsa de soya, luego sazona con sal y pimienta al gusto. Deja que la salsa se cocine a fuego lento durante unos 10-15 minutos, revolviendo ocasionalmente. La salsa debe tener una consistencia suave y espesa.
  4. Si estás usando cuajada de queso, asegúrate de que esté a temperatura ambiente para que se derrita fácilmente. Si usas queso mozzarella, corta el queso en cubos pequeños.
  5. Coloca una capa generosa de papas fritas calientes en un plato grande o en varios platos individuales. Distribuye el queso uniformemente sobre las papas fritas.
  6.  Vierte la salsa gravy caliente sobre el queso y las papas fritas. La cantidad de salsa depende de tu preferencia, pero asegúrate de cubrir bien el queso para que se derrita con el calor.
Existen muchas variantes del poutine, que incluyen ingredientes adicionales como carne de res, pollo, cerdo desmenuzado, bacon, champiñones, y diferentes tipos de queso y salsas, creando versiones gourmet del platillo clásico. Fuente: Shutterstock

El poutine se debe servir caliente para que el queso se derrita perfectamente y las papas se mantengan crujientes.

Saborea tu auténtico poutine canadiense hecho en casa, un plato reconfortante y delicioso que combina la crujiente textura de las papas fritas con la suavidad del queso y la rica salsa gravy. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.