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Cómo hacer polenta con salsa de ragú: un plato tradiciocional

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa polenta con salsa de ragú con nuestra receta favorita e imbatible.
Polenta con ragú: la receta clásica que conquista corazones y paladares Foto: Shutterstock
Polenta con ragú: la receta clásica que conquista corazones y paladares Foto: Shutterstock

La polenta con salsa de ragú es un plato clásico de la cocina italiana que combina la textura cremosa y reconfortante de la polenta con la riqueza y profundidad de sabor de una salsa de ragú casera. La polenta, hecha a base de harina de maíz, se cocina lentamente hasta obtener una consistencia suave y espesa, ideal para absorber los sabores robustos de la salsa. Esta receta es perfecta para aquellos días en que buscas algo satisfactorio y lleno de sabor.

La polenta tiene una historia que se remonta a la antigua Roma, donde se hacía con diferentes tipos de granos. La versión moderna con maíz se popularizó en Italia durante el Renacimiento. Fuente: Shutterstock

La salsa de ragú, por otro lado, es una mezcla rica de carne molida, verduras frescas, tomates y una variedad de especias que se cocinan a fuego lento para desarrollar una profundidad de sabor que transforma este plato en una experiencia culinaria memorable. El uso de vino tinto en la salsa añade una nota de complejidad adicional, aunque se puede omitir si prefieres una versión sin alcohol. Esta combinación de polenta y ragú no solo es deliciosa, sino también versátil, ya que puede servirse como plato principal en una comida familiar o en una cena elegante. Con su mezcla de texturas y sabores, la polenta con salsa de ragú es un verdadero homenaje a la cocina tradicional italiana. ¡Vamos a la receta!

Aunque comúnmente se sirve como acompañamiento en Italia, la polenta puede ser un plato principal, servir como base para otros ingredientes, o incluso enfriarse y cortarse en rebanadas para freír o asar. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la polenta: 1 taza de polenta (harina de maíz gruesa), 4 tazas de agua, 1 cucharadita de sal, 2 cucharadas de mantequilla, 1/2 taza de queso parmesano rallado (opcional, para un toque extra de sabor)

Para la salsa de ragú: 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 cebolla grande, finamente picada, 2 zanahorias medianas, peladas y picadas en cubos pequeños, 2 ramas de apio, picadas en cubos pequeños, 3 dientes de ajo, finamente picados, 500 gramos de carne de res molida (puedes usar carne de cerdo o una mezcla de ambas), 1 taza de vino tinto (opcional, pero recomendado para profundizar el sabor), 1 lata (400 gramos) de tomates triturados, 2 cucharadas de pasta de tomate, 1 cucharadita de azúcar, 1 hoja de laurel, 1 cucharadita de orégano seco, 1 cucharadita de tomillo seco, sal y pimienta negra al gusto, 1/4 taza de perejil fresco, finamente picado (para decorar, opcional), queso parmesano rallado adicional (opcional, para servir).

 

Procedimiento

  1. En una cacerola grande, lleva las 4 tazas de agua a ebullición a fuego medio-alto. Agrega la cucharadita de sal.
  2. Una vez que el agua esté hirviendo, reduce el fuego a medio-bajo y añade lentamente la polenta, revolviendo constantemente con una cuchara de madera para evitar la formación de grumos. Cocina la polenta a fuego lento, revolviendo ocasionalmente, durante unos 25-30 minutos, hasta que esté espesa y el maíz esté completamente cocido. La polenta debe despegarse fácilmente de los bordes de la cacerola.
  3. Retira la cacerola del fuego y mezcla las dos cucharadas de mantequilla y el queso parmesano rallado, si lo usas, hasta que estén bien incorporados. Ajusta la sal si es necesario. Mantén la polenta caliente mientras preparas la salsa de ragú.
  4. Calienta las dos cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añade la cebolla picada y cocina hasta que esté suave y translúcida, aproximadamente 5 minutos. Agrega las zanahorias y el apio, y cocina durante otros 5 minutos, hasta que las verduras estén tiernas.
  5. Incorpora los dientes de ajo y cocina durante 1 minuto hasta que liberen su aroma. Agrega la carne molida y cocina hasta que esté bien dorada, rompiendo los trozos grandes con una cuchara de madera.
  6. Si estás usando vino tinto, vierte la taza de vino en la sartén y cocina durante unos 3-4 minutos, hasta que el vino se haya reducido en su mayor parte.
  7. Añade los tomates triturados, la pasta de tomate, el azúcar, la hoja de laurel, el orégano y el tomillo. Remueve bien para combinar.
  8. Reduce el fuego a bajo, tapa la sartén y cocina la salsa a fuego lento durante 30-45 minutos, revolviendo ocasionalmente. La salsa debe espesar y los sabores se integrarán. Retira la hoja de laurel y ajusta la sal y la pimienta negra al gusto.
El maíz, ingrediente principal de la polenta, no es originario de Europa. Fue llevado al continente por los colonizadores españoles y portugueses desde América, transformándose en un alimento básico en muchas cocinas europeas. Fuente: Shutterstock

Sirve la polenta caliente en platos individuales o en una fuente grande. Cubre con una generosa cantidad de salsa de ragú. Espolvorea con perejil fresco picado y queso parmesano rallado adicional si lo deseas. Este plato es perfecto para una comida reconfortante en cualquier época del año. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.