Cómo hacer huevos rotos con jamón perfectos
Los huevos rotos con jamón son un plato clásico de la gastronomía española, conocido por su sencillez y su increíble sabor. Esta receta combina ingredientes básicos y accesibles como las patatas, los huevos y el jamón serrano, para crear un plato que destaca por su sabor y textura. Las patatas se fríen hasta alcanzar una textura crujiente por fuera y tierna por dentro, los huevos se fríen con la yema líquida para que, al romperse, se mezclen con las patatas, y el jamón serrano añade un toque salado y profundo que complementa perfectamente los demás ingredientes.
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Este plato se ha convertido en una tapa popular en bares y restaurantes de toda España, pero también es ideal para preparar en casa, ya que no requiere técnicas complicadas ni ingredientes difíciles de encontrar. La clave para unos buenos huevos rotos con jamón está en la calidad de los ingredientes: unas patatas frescas, un buen aceite de oliva virgen extra, huevos frescos y un jamón serrano de calidad. Este plato es perfecto para compartir en una comida informal, ya que su presentación en una fuente grande invita a todos a disfrutar de la mezcla de sabores y texturas que ofrece. Sin duda, los huevos rotos con jamón son una muestra de la riqueza y simplicidad de la cocina española. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
800 gramos de patatas, aceite de oliva virgen extra (cantidad suficiente para freír), sal al gusto, 8 huevos (2 por persona), 200 gramos de jamón serrano en lonchas finas
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Otros: 1 diente de ajo, pimentón dulce (opcional), perejil fresco (para decorar), pimienta negra molida (opcional).
Procedimiento
- Lava bien las patatas bajo agua corriente para eliminar cualquier residuo de tierra. Pela las patatas y sécalas con un paño limpio.
- Corta las patatas en rodajas finas o en bastones, según prefieras. Un grosor de aproximadamente medio centímetro es ideal para que queden crujientes por fuera y tiernas por dentro.
- En una sartén grande y profunda, calienta abundante aceite de oliva virgen extra a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente (aproximadamente 160-170°C), añade las patatas en tandas para evitar que se amontonen. Fríelas hasta que estén doradas y crujientes, removiéndolas ocasionalmente para que se cocinen de manera uniforme. Esto tomará unos 10-15 minutos por tanda.
- Retira las patatas fritas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sazónalas con sal al gusto.
Prepara el jamón
- Si el jamón serrano no está ya cortado en lonchas finas, córtalo tú mismo. Asegúrate de que las lonchas sean delgadas para que se integren bien con las patatas y los huevos.
- Si te gusta el jamón un poco crujiente, puedes tostarlo ligeramente en una sartén sin aceite durante unos minutos. Esto también realzará su sabor.
- En una sartén limpia, añade una pequeña cantidad de aceite de oliva (unas dos cucharadas) y caliéntalo a fuego medio.
- Casca los huevos de uno en uno y fríelos en el aceite caliente. Puedes hacerlos de dos en dos para que no se enfríen demasiado mientras terminas de freír todos. La yema debe quedar líquida, mientras que la clara debe estar bien cocida y crujiente en los bordes. Sazona con una pizca de sal.
Monta el plato
- En una fuente grande: Coloca las patatas fritas en una fuente o plato grande y amplio, formando una base.
- Añade el jamón: Distribuye las lonchas de jamón serrano sobre las patatas fritas.
- Coloca los huevos fritos encima de las patatas y el jamón, asegurándote de que las yemas queden visibles para que puedan romperse fácilmente.
- Si deseas, puedes freír un diente de ajo picado en una sartén con un poco de aceite de oliva y verterlo sobre los huevos para añadir un toque de sabor extra. También puedes espolvorear un poco de pimentón dulce sobre el plato.
- Decora con perejil fresco picado para dar un toque de color y frescura.
- Si te gusta un toque de picante, puedes añadir un poco de pimienta negra molida sobre los huevos.
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Justo antes de servir, rompe los huevos con la ayuda de un cuchillo o un tenedor para que la yema se esparza sobre las patatas y el jamón, creando una mezcla deliciosa.
Sirve inmediatamente para saborear los huevos rotos con jamón en su máximo esplendor, con las patatas crujientes, el jamón sabroso y la yema de huevo cremosa. Este plato es ideal para compartir en una comida informal y es perfecto como tapa o como plato principal. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

