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Cómo hacer guiso de carne: la receta ideal para días frescos

Con esta receta prepararás un guiso de carne casero, sabroso y rendidor, ideal para disfrutar en días frescos con toda la familia.


Esta receta de guiso de carne es un clásico reconfortante, ideal para días frescos y para compartir en familia. Con ingredientes simples y mucho sabor, este plato combina carne tierna, verduras y caldo en una preparación fácil. Es perfecta para quienes buscan una comida casera, abundante y deliciosa sin complicaciones.

Una receta que combina ingredientes que tienes en casa

Esta receta combina ingredientes que tienes en tu casa

Rinde: 4 porciones

Ingredientes

  • 500 g de carne de res (paleta o aguja) en cubos.
  • 2 papas medianas.
  • 1 zanahoria grande.
  • 1 cebolla.
  • 1/2 morrón rojo.
  • 2 dientes de ajo.
  • 200 g de tomate triturado.
  • 1 cucharada de pimentón dulce.
  • 1 hoja de laurel.
  • 1 litro de caldo de carne.
  • 2 cucharadas de aceite.
  • Sal y pimienta a gusto.
  • 1/2 taza de arvejas (opcional).

Paso a paso para crear un guiso de carne delicioso

  • Corta la carne en cubos y salpimiéntala.
  • En una olla grande, calienta el aceite y dora la carne por todos sus lados. Retira y reserva.
  • En la misma olla, sofríe la cebolla, el morrón y el ajo picados hasta que estén transparentes.
  • Incorpora el tomate triturado y cocina unos minutos.
  • Agrega el pimentón y mezcla bien.
  • Vuelve a incorporar la carne, añade el laurel y cubre con el caldo.
  • Cocina a fuego medio durante 20 minutos.
  • Agrega las papas y la zanahoria cortadas en cubos.
  • Cocina otros 20–25 minutos hasta que las verduras estén tiernas y el guiso espese.
  • Incorpora las arvejas en los últimos minutos y ajusta sal y pimienta.
Si quieres una receta deliciosa sigue el paso a paso

Si quieres una receta deliciosa sigue el paso a paso

De la cocina a tu mesa

El guiso de carne es una preparación que nunca pasa de moda, ya que combina practicidad, sabor y tradición en un solo plato. Su versatilidad permite adaptarlo a distintos gustos, incorporando más verduras, legumbres o incluso pastas como fideos o arroz. Además, es una opción ideal para cocinar en cantidad, ya que se conserva muy bien y su sabor mejora al día siguiente. Este tipo de comidas refleja el espíritu de la cocina casera: simple, nutritiva y pensada para compartir. Servido bien caliente, es perfecto para reconfortar el cuerpo y disfrutar de un momento agradable en familia. Sin duda, un plato que vale la pena repetir y tener siempre a mano. ¡Y a disfrutar!.