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Cómo evitar la acumulación de escarcha en el freezer y optimizar su rendimiento

Más allá de optimizar el espacio, la escarcha en el freezer puede incrementar hasta un 20% el gasto de electricidad.


La presencia de escarcha en el freezer es un problema doméstico recurrente que va más allá de restar espacio: una capa persistente de hielo puede reducir hasta un 20% la eficiencia energética del electrodoméstico, incrementando el gasto de electricidad.

Consejos para el freezer

Cada vez que se abre el artefacto, ingresa aire cálido y húmedo que se condensa y congela al instante. Reducir el tiempo que la puerta permanece abierta es clave para minimizar este proceso.

Además, los burletes de goma desgastados o dañados permiten filtraciones continuas de aire ambiental. Revisar la hermeticidad de las juntas y sustituirlas si están desgastadas evita el ingreso constante de humedad.

También se aconseja ubicar los paquetes de forma ordenada porque eso permite que el aire frío circule libremente, logrando congelar de manera uniforme de los alimentos y previniendo acumulaciones localizadas de hielo.

Por último, se aconseja descongelar y realizar una limpieza del equipo al menos una vez cada seis meses para retirar capas incipientes y mantener el rendimiento óptimo del motor.

Para quienes planean renovar su electrodoméstico, elegir modelos con tecnología No Frost (anti-escarcha) representa la alternativa más eficaz para erradicar este problema de forma definitiva.