Para qué sirve poner papel aluminio en el freezer y por qué recomiendan hacerlo
Los dos trucos sencillos para mejorar la conservación del freezer y solo incluyen papel aluminio.
El papel aluminio es uno de los materiales más versátiles y comunes en el hogar. Aunque es protagonista de muchos trucos caseros, su uso en la cocina todavía genera dudas sobre su efectividad y posibles riesgos. Sin embargo, más allá de envolver alimentos, también puede ser un aliado clave en el freezer. Muchos desconocen su potencial para conservar mejor los productos y evitar la acumulación de escarcha.
El papel aluminio es apto para el congelador y ayuda a proteger los alimentos de las llamadas “quemaduras por frío”. Aunque es común congelar carne o aves en el envoltorio original del supermercado, este plástico suele ser fino y permite el ingreso de aire, lo que afecta la calidad del producto. Por eso, se recomienda agregar una capa adicional de papel aluminio sobre el envase para mejorar la conservación.
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Para lograr un sellado más hermético, es importante utilizar un aluminio resistente. Las bajas temperaturas pueden volverlo más rígido y quebradizo, por lo que se aconseja optar por versiones más gruesas o envolver los alimentos en doble capa.
El papel aluminio resulta especialmente útil para congelar carnes, pescados y alimentos que se almacenarán por largos períodos. En estos casos, actúa como una barrera adicional contra el aire y la humedad. Sin embargo, para productos de consumo rápido, puede no ser necesario si ya se encuentran bien sellados en envases herméticos
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El truco de las bolitas en el freezer
Otra alternativa es formar pequeñas bolas de aluminio y colocarlas en las esquinas del freezer. Este truco ayuda a absorber la humedad, reducir la formación de escarcha y favorecer una temperatura más estable en el interior.
Si bien el aluminio es seguro para congelar, se recomienda evitar el contacto directo con alimentos ácidos, como el tomate, para prevenir la transferencia de partículas metálicas.



