Por qué deberías poner una esponja húmeda en el freezer: el truco que pocos conocen
Es posible quitar los malos olores del freezer usando solamente una esponja. Un truco de limpieza infalible.
Un truco poco conocido. Fuente: IA Gemini.
El freezer es muy usado en el hogar por lo que generalmente se transforma en un foco crítico de aromas indeseados. Entre los recipientes que no cierran herméticamente y la humedad residual, es común que al abrirlo haya un olor desagradable.
La solución para el freezer
Para combatir ese problema los expertos en limpieza tienen un método sencillo e ingenioso. Hay que usar estratégicamente una esponja húmeda. Para que el truco sea eficaz hay que tener en cuenta la física del material. Las esponjas tienen una estructura de microporos diseñadas para retener partículas.
Cuando se introduce la esponja en el refrigerador actúa como un imán para las moléculas de olor que circulan en el aire frío. También sirven para regular la humedad atrapando el exceso de vapor de agua lo que hace que indirectamente se retrase la formación de escarcha en las paredes del equipo.
A diferencia de los aerosoles, este método con la esponja no contamina los alimentos con fragancias artificiales.
Paso a paso
La higiene y la limpieza es importante para que este remedio no sea peor que la enfermedad. Para el truco se necesita usar una esponja nueva porque las usadas pueden tener bacterias o restos de detergente que pasarían al ambiente del freezer.
Lo que hay que hacer es humedecer ligeramente con agua potable y escurrirla al máximo para que no gotee. Colocarla en un plato pequeño para que no toque directamente los estantes ni la comida. Dejarla actuar durante la noche. Al día siguiente, el ambiente estará mucho más neutro.
Si bien puede ser un hábito de mantenimiento semanal, los especialistas sugieren aplicarlo especialmente en estas situaciones después de guardar pescados o mariscos, antes de una limpieza profunda o cuando se corta la luz.


