Cómo elegir la orquídea perfecta para interior y que florezca todo el año
Descubrí cómo la elección correcta de una orquídea para interior puede garantizar su floración continua durante todo el año.
Una belleza natural. Fuente: Shutterstock.
Por su elegancia, las orquídea continúa liderando las tendencias de paisajismo e interiorismo. La clave para que la planta prospere no está en dedicarles horas, sino en entender qué variedad se adapta mejor a cada rincón del hogar.
El primer paso para el éxito es no tratar a todas las orquídeas por igual. Mientras algunas disfrutan del clima controlado de un living, otras necesitan sentir la brisa del jardín para desplegar sus colores.
Orquídea para interior
La Phalaenopsis (Orquídea Mariposa) es la más recomendada para los que empiezan en el mundo de la jardinería. Ama la luz indirecta, soporta muy bien las temperaturas de interior y sus flores pueden durar semanas intactas.
También la Paphiopedilum (Zapatito de Venus) es perfecta para espacios con luz filtrada y humedad ambiente moderada. Su forma única añade un toque de diseño único.
Otras opciones son la Miltonia y Oncidium que se adaptan muy bien dentro de la casa, siempre y cuando se las ubique en ambientes luminosos y bien ventilados.
En cambio, hay variedades que aman estar al aire libre. Se trata de la Cymbidium, Cattleya, Dendrobium y Vanda. Estas especies encuentran su lugar ideal en galerías, balcones o patios resguardados. Necesitan mayor intensidad lumínica y disfrutan del contraste térmico entre el día y la noche para activar su crecimiento.
Cómo estimular la floración
Volver a ver brotar las varas florales de la orquídea es una de las experiencias más gratificantes de la jardinería. Para lograrlo hay que saber que estas plantas no aman el sol directo. El exceso de agua además es su peor enemigo.
Esta planta necesita una mezcla porosa a base de corteza de pino y carbón para que las raíces “respiren”. Durante la época de crecimiento, aplicar un fertilizante específico para orquídeas cada dos o tres semanas.
Por último, mantener una humedad ambiente constante y generar una ligera variación de temperatura entre el día y la noche será el estímulo perfecto para que broten nuevas flores.