Cómo desapareció la fortuna de Pedro Infante tras su muerte
Pedro Infante fue un reconocido actor y cantante que se consagró como uno de los mejores en la Época del Cine de Oro Mexicano. En vida, protagonizó grandes filmes que lo llevaron a triunfar, tales como “El Inocente”, “Nosotros los pobres”, “Escuela de Vagabundos”, “Los Tres Huastecos”, “A.T.M. A Toda Máquina!”. Fue gracias a su actuación en la película “Tizoc: amor indio” (1956) que ganó un premio Oso de Plata para el “Mejor Actor Principal” en el Festival Internacional de Cine de Berlín. Esa cinta, además, obtuvo un Globo de Oro como mejor película extranjera.
Tal fue su éxito que tanto su familia como sus fanáticos pensaban que contaba con una gran fortuna en vida. Sin embargo, según lo que relataron sus conocidos, el Ídolo del pueblo no acostumbraba a guardar su dinero, sino que prefería repartirlo entre sus familiares y las personas que realmente lo necesitaran; además de gastarlo en automóviles, juguetes y motocicletas. En cuanto a los inmuebles, Infante sí contaba con algunas propiedades pero alguien se apoderó de ellas.
Pero la aparente fortuna del afamado intérprete se esfumaría de inmediato después de su muerte. Fue la tarde del 15 de abril de 1957 cuando se dio a conocer que Pedro Infante había fallecido a sus cortos 39 años, tras sufrir un catastrófico accidente de avión. El artista pretendía llegar lo antes posible a la Ciudad de México con el deseo de arreglar su divorcio con su primera esposa, María Luisa León y, posteriormente, casarse con Irma Dorantes. Lamentablemente, esto no llegó a concretarse y el Ídolo del pueblo perdió su vida en un instante.
Todo el mundo quedó sorprendido por la gravedad del deceso y lo joven que era el actor, quien tenía asegurada una enorme carrera por delante. Fue tan impactante que algunos miembros de su familia ni siquiera se preocuparon por saber si tendrían una herencia de las riquezas que Pedro había disfrutado en vida. Con el pasar de los días, sus allegados se enteraron de lo que sucedía.
Qué pasó con la fortuna de Pedro Infante
Años atrás, los sobrinos del sinaloense dieron una entrevista para Historia detrás del mito, donde afirmaron que los hermanos del actor fueron los primeros en pensar en la herencia, que se decía que era de 20 millones de pesos mexicanos, y se dirigieron a la casa que tenía Pedro en Cuajimalpa, Ciudad Infante.
Esa increíble casa contaba con una capilla, gimnasio, cine y hasta un boliche en su interior, con el fin de entretener a quien la habitara. Si bien Pedro tuvo la intención de ponerla en nombre de Dorantes, su representante, Antonio Matouk, le recomendó no hacerlo, por lo que no fue puesta en testimonios. Por su parte, María Luisa había amenazado con crear un escándalo si no le dejaban esa casa, razón por la que Pedro y su hija tuvieron que irse.
Entonces, sabiendo que no había nadie en dicha propiedad, los hermanos del actor la allanaron, llevándose muebles, prendas y se dice que también se llevaron la duela para jugar a los bolos.
Además, el cantor no había hecho su testamento, por recomendación de Matouk, el principal responsable de la desaparición de sus riquezas. El representante de Pedro Infante junto a su administrador, Ruperto Prado Pérez, pusieron a sus nombres la mayor parte de las propiedades. Los hijos y la familia del actor tampoco pudieron cobrar las regalías de sus canciones ya que Antonio se nombró como apoderado.