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Cómo cuidar las almohadillas de las patitas de tu mascota

Las patas del perro requieren cuidados básicos: hidratación, protección y limpieza para mantenerlas sanas y evitar lesiones en tu mascota.

Revisar las patas de tu mascota  tras cada paseo permite detectar cortes o cuerpos extraños. Foto: Shutterstock

Revisar las patas de tu mascota  tras cada paseo permite detectar cortes o cuerpos extraños. Foto: Shutterstock

Las almohadillas de las patas de tu mascota cumplen una función clave: actúan como amortiguadores y los protegen de superficies calientes o frías. Esto hace que sean una zona sensible y que puedan agrietarse, lastimarse o resecarse si no se cuidan apropiadamente.

Por qué es importante prestarles atención

A diferencia de otras partes del cuerpo, las almohadillas están en contacto constante con el suelo. El calor del verano, el frío del invierno, las piedras o incluso productos químicos pueden dañarlas. Cuando esto ocurre, el perro puede sentir dolor, cojear o evitar caminar.

Cuidados básicos para proteger sus patas

Uno de los cuidados esenciales para las almohadillas de los perros es mantenerlas hidratadas. Los bálsamos especiales ayudan a prevenir resequedad y grietas, mientras que la revisión después de cada paseo permite detectar cortes, lastimaduras o cuerpos extraños.

También es importante protegerlas de superficies extremas: el asfalto caliente en verano puede provocar quemaduras y el frío intenso en invierno afecta su sensibilidad. En estos casos, las botitas diseñadas para perros son una alternativa práctica para resguardar sus patas.

Mantener uñas y pelo entre las almohadillas controlados mejora la pisada y evita lesiones. Foto: Unsplash

Mantener uñas y pelo entre las almohadillas controlados mejora la pisada y evita lesiones. Foto: Unsplash

Hábitos que hacen la diferencia

Además de estos cuidados, algo importante es mantener las uñas y el pelo entre las almohadillas controlados. Esto ayuda a mejorar las pisadas y evitar lesiones. Por otro lado, también se recomienda limpiar las patas al regresar a casa para eliminar la suciedad u otras sustancias que puedan irritar la piel de la mascota.