ver más

Cómo abrigar a un gato en invierno para que no pase frío

Al igual que los perros, los felinos también sufren los días fríos de invierno.

Con la llegada del frío, no solo nosotros buscamos más abrigo y comodidad. Nuestras mascotas también sienten las bajas temperaturas, aunque no siempre lo demuestren de forma evidente. En el caso de los perros es más fácil notarlo porque tiemblan o buscan acurrucarse, pero los gatos también sufren el invierno, aunque de manera más sutil.

La realidad es que los gatos sí sienten frío, aunque no siempre es necesario ponerles abrigo o accesorios especiales. Su pelaje natural ya los protege bastante bien, pero eso no significa que no debamos tener ciertos cuidados extra. Uno de ellos es revisar su alimentación y preparar su cama para que sea más cálida y confortable en esta época del año.

Es importante chequear que la cama de la mascota sea confortable y cálida. Foto: Shutterstock

Lo más importante es asegurarse de que tengan un espacio seguro dentro de casa, alejado de corrientes de aire. La cama debe estar en un lugar cálido, y si se puede, cerca de una fuente de calor suave. También es clave revisar que las ventanas estén bien cerradas para evitar que entre el frío.

Otro punto a tener en cuenta es la comida. Se dice que durante el invierno los gatos pueden llegar a comer un poco más para mantener su temperatura corporal, ya que necesitan más energía. Por eso, hay que ajustar las porciones y prestar atención para que no suban de peso si están más sedentarios por el frío.

La temperatura corporal normal de un gato es de 38 a 39 grados. Foto: Shutterstock

Por último, si notás que duerme mucho más de lo normal, come menos o incluso tiembla, puede estar sintiendo más frío del que debería. En ese caso, lo mejor es consultar con el veterinario para asegurarse de que todo esté en orden.