Clafoutis de cerezas casero: delicioso y sencillo postre francés
El clafoutis de cerezas es un postre tradicional francés que combina la simplicidad de los ingredientes cotidianos con una presentación rústica y elegante. Originario de la región de Limousin, este dulce data del siglo XIX y se ha mantenido como un favorito en la repostería casera gracias a su sabor reconfortante y su facilidad de preparación.
Se elabora con cerezas negras frescas, a menudo con el hueso, lo que aporta un ligero sabor a almendra al hornearse. Estas frutas se colocan en el fondo de un molde y se cubren con una masa parecida a la de los crêpes, que al cocinarse en el horno adquiere una textura suave y cremosa, casi como un pudín horneado.
El clafoutis es versátil y puede adaptarse a otros tipos de frutas, como ciruelas, melocotones o incluso frutos rojos, aunque cuando se utiliza una fruta distinta de la cereza, técnicamente se llama "flognarde".
Perfecto para cualquier ocasión, desde un desayuno especial hasta un postre después de la cena, este plato es una demostración de cómo unos pocos ingredientes simples pueden transformarse en algo verdaderamente delicioso. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para la base: 500 g de cerezas frescas, lavadas y deshuesadas, 20 g de mantequilla sin sal (para engrasar el molde), 2 cucharadas de azúcar (para espolvorear el molde)
Para la masa: 3 huevos grandes, 120 g de azúcar, 1 pizca de sal, 100 g de harina de trigo, 300 ml de leche entera, 1 cucharadita de extracto de vainilla (o 1 vaina de vainilla, raspada), 30 g de mantequilla sin sal, derretida y enfriada
Para decorar: azúcar glass, al gusto.
Procedimiento
- Precalienta el horno a 180 °C (350 °F) y coloca la rejilla en el centro.
- Engrasa un molde para hornear (preferentemente de cerámica o vidrio, de unos 25 cm de diámetro) con la mantequilla. Espolvorea el azúcar sobre la mantequilla para crear una capa uniforme. Esto no solo evitará que se pegue el clafoutis, sino que también añadirá un toque caramelizado a la base.
- Coloca las cerezas deshuesadas en el fondo del molde en una sola capa. Asegúrate de que estén distribuidas de manera uniforme para que cada porción tenga suficiente fruta.
- En un bol grande, bate los huevos junto con el azúcar hasta obtener una mezcla espumosa y ligeramente pálida.
- Añade la pizca de sal y el extracto de vainilla. Si usas una vaina de vainilla, raspa las semillas y mézclalas con los huevos.
- Tamiza la harina sobre la mezcla de huevos y bate suavemente hasta que se incorpore, evitando grumos.
- Poco a poco, vierte la leche mientras sigues batiendo. Esto ayudará a conseguir una masa suave y líquida.
- Incorpora la mantequilla derretida enfriada y mezcla bien.
- Con cuidado, vierte la masa sobre las cerezas en el molde. La mezcla debe cubrir las frutas, pero las cerezas aún serán visibles.
- Hornea durante 35-40 minutos o hasta que el clafoutis esté dorado en la superficie y al insertar un palillo en el centro salga limpio.
Retira el clafoutis del horno y déjalo enfriar a temperatura ambiente durante unos 15-20 minutos. Antes de servir, espolvorea ligeramente con azúcar glass para darle un toque final elegante.
El clafoutis de cerezas puede disfrutarse tibio o frío. Acompáñalo con una bola de helado de vainilla, una cucharada de nata montada o simplemente solo. Este postre es ideal para reuniones familiares o cenas elegantes, gracias a su presentación sencilla pero encantadora. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

