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Chips de kale al horno: receta saludable, crujiente y fácil

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar unos deliciosos chips de kale con nuetra receta favorita e imbatible ¡a cocinar!

Los chips de kale al horno es perfecta para quienes buscan un snack saludable, crujiente y delicioso sin complicarse en la cocina. Con pocos ingredientes y un tiempo de cocción breve, puedes disfrutar de un bocadillo nutritivo, bajo en calorías y lleno de sabor.

El kale, también conocido como col rizada, es un superalimento rico en vitaminas A, C, K y minerales como el hierro y el calcio. Prepararlo en forma de chips al horno es una excelente manera de incorporarlo a tu dieta de forma sabrosa y divertida. Los chips de kale no solo son una alternativa saludable a las papas fritas, sino que también son muy versátiles: puedes aromatizarlos con tus especias favoritas, añadirles un toque picante, o incluso darles un giro con levadura nutricional para un sabor tipo queso vegano.

Lo mejor de todo es que esta preparación es tan fácil y rápida que en menos de 20 minutos tendrás un snack listo para disfrutar solo o compartir. Ideal para ver una película, llevar al trabajo, o como topping crujiente en sopas y ensaladas. ¡Vamos a la receta!

El kale es una de las verduras con más nutrientes por caloría, y los chips conservan muchas de sus propiedades. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

1 manojo grande de kale fresco (aproximadamente 150–200 g), 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, ½ cucharadita de sal fina (ajustable al gusto).


Opcionales: ½ cucharadita de ajo en polvo, :½ cucharadita de pimentón dulce o picante, 1 cucharada de levadura nutricional (para sabor tipo queso),1 cucharadita de vinagre de manzana o limón para un toque ácido.

 

Procedimiento

  1. Comienza lavando muy bien las hojas de kale bajo el chorro de agua fría para eliminar restos de tierra o insectos. Luego, sécalas completamente con un paño limpio o una centrifugadora de ensaladas. Este paso es crucial, ya que si las hojas están húmedas, no quedarán crujientes al hornearse.
  2. Una vez secas, separa las hojas del tallo central duro. Puedes hacerlo con las manos o con un cuchillo. Solo se utilizarán las partes verdes, que son más suaves y se hornean uniformemente. Trocea las hojas en pedazos medianos, ya que se encogerán durante la cocción.
  3. Precalienta tu horno a 150?°C (calor arriba y abajo, sin ventilador). Es importante usar una temperatura baja para evitar que los chips se quemen, ya que el kale es muy delicado.
  4. Coloca las hojas troceadas en un bol grande. Añade el aceite de oliva y masajea las hojas suavemente con las manos durante 1 o 2 minutos, asegurándote de que cada pedazo quede bien cubierto. Luego, agrega la sal y las especias opcionales que desees: ajo en polvo, pimentón, levadura nutricional o un toque ácido con vinagre o limón. Mezcla nuevamente.
  5. Coloca las hojas condimentadas sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal o una lámina de silicona. Asegúrate de que estén bien distribuidas y en una sola capa. No las montes unas sobre otras, ya que eso impediría que se cocinen de manera uniforme.
  6. Introduce la bandeja en el horno precalentado y hornea durante 10 a 15 minutos. Es importante vigilarlas a partir del minuto 10, ya que pueden quemarse con facilidad. Si tu horno tiene puntos calientes, gira la bandeja a la mitad del tiempo para que se cocinen parejo. Estarán listas cuando estén crujientes al tacto y ligeramente doradas en los bordes.
Ayudan a la digestión y aportan saciedad con cada bocado. Fuente: Shutterstock


Retira la bandeja del horno y deja enfriar los chips unos minutos sobre la misma superficie o sobre una rejilla. Esto ayudará a que se terminen de secar y queden aún más crujientes. Pruébalos y ajusta la sal si es necesario.

Tip MDZ: si no te los comes todos de inmediato (lo cual es difícil), guárdalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Se mantendrán crujientes durante uno o dos días, aunque lo ideal es consumirlos el mismo día para disfrutar su textura perfecta.

Estos chips de kale son una forma deliciosa de aprovechar este vegetal lleno de nutrientes. Puedes personalizarlos como quieras y repetirlos en distintas versiones: con curry, cúrcuma, limón y pimienta o incluso chile en polvo. ¡Y a disfrutar!