Cáscaras de naranja confitadas, una delicia perfecta para decorar todo tipo de preparaciones
Hoy, desde MDZ, te presentamos cómo elaborar una de las confituras más aromáticas y deliciosas que hay. Las cáscaras de naranja confitadas son ideales no solo para servirlas solas con alguna infusión, sino que también pueden ser el broche de oro para decorar bizcochos, pudines, etc. Podríamos decir que son como el diamante de la pastelería.
Te brindaremos todos los secretos para que tus cáscaras de naranja caramelizadas queden crujientes por fuera y suaves por dentro. Encontrar el punto justo para que esto suceda no es nada complejo. Sólo tienes que seguir uno a uno los pasos de nuestra receta. Lleva su tiempo, pero podemos asegurarte que quedarán deliciosas.
Lo que puedes hacer es prepararlas duplicando los ingredientes que te proponemos en la receta y luego conservarlas en un frasco así cuando quieras disfrutarlas ya las tienes listas. Si eres amante de los sabores intensos, aromáticos y extremadamente exquisitos, no puedes dejar de preparar este elixir. ¡Manos a la obra!
Ingredientes
Azúcar 500 grs, agua 400 ml, naranja 2 unidades, sal fina 15 grs.
Procedimiento
Como te hemos dicho anteriormente, esta receta tiene muy pocos ingredientes y su elaboración es muy sencilla. Lo primero que harás es pelar las naranjas, a las que debes retirarles la cáscara, tratando de romperla lo menos posible, ya que luego tienes que cortar la cáscara en tiras de ½ cm de ancho aproximadamente.
Cuando ya has cortado las tiras de naranja, ponlas en una olla y cúbrelas con agua y sal. Llévalas al fuego y, cuando entren en ebullición, retíralas y pásalas por agua fría para quitarles la sal. Una vez hecho este paso, las colocas nuevamente en la olla con agua fría y devuelta a ebullición, retiras del fuego y, en agua nuevamente limpia y fría. vuelves a llevar a ebullición. Este procedimiento lo tienes que repetir 4 veces.
Ahora tienes que preparar un almíbar, para ello debes mezclar los 400 gramos de azúcar junto con el agua y, una vez que rompa el hervor, incorporar las cáscaras de naranja blanqueadas. Tienes que cocinar a fuego bajo hasta que las cáscaras estén completamente transparentes, durante 1 ½ hora aproximadamente. Si el fuego está muy alto, puede que el almíbar se convierta en un caramelo, y corres el riesgo de que se quemen. Por eso es muy importante que este paso sea a fuego mínimo.

Pasado el tiempo de cocción, retíralas y escúrrelas en una rejilla. Para terminar, espolvorea las cáscaras, una vez escurridas, con azúcar y deja reposar durante 24 horas. Mantenlas separadas unas de otras, así se secan con el azúcar más parejas. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

