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Calzone de jamón y queso: receta fácil para una cena familiar

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar un delicioso calzone de jamón y queso con nuestra receta favorita e imbatible.

El calzone de jamón y queso es una deliciosa variante de la tradicional pizza italiana, que ofrece una experiencia culinaria única gracias a su relleno jugoso y su masa crujiente. Originario de la región de Nápoles, el calzone es esencialmente una pizza doblada en forma de media luna, que encierra un generoso relleno de ingredientes sabrosos. Este plato, que se traduce literalmente como “calza” o “calceta” en italiano, se ha convertido en un favorito en muchas mesas por su versatilidad y su capacidad para adaptarse a distintos gustos y preferencias.

Aunque el calzone como concepto existe desde hace siglos, la versión moderna se originó en Nápoles, Italia. La palabra "calzone" significa "calceta" o "calza" en italiano, refiriéndose a la forma doblada de la pizza que lo hace parecer una bota o calcetín relleno. Fuente: Shutterstock

La combinación clásica de jamón cocido y queso mozzarella en el interior de un calzone es irresistible. El jamón aporta un sabor salado y delicado, mientras que el queso mozzarella se derrite creando una textura cremosa y suave que complementa perfectamente la masa dorada y crujiente. Este calzone puede ser enriquecido con otros ingredientes opcionales como queso ricotta, hierbas aromáticas, o incluso un toque de ajo y cebolla salteada para intensificar su sabor. Ideal para una comida reconfortante, el calzone de jamón y queso es una opción perfecta para compartir en una comida familiar o disfrutar en una cena casual. ¡Vamos a la receta!

En Italia, el calzone puede variar ampliamente según la región. En algunas zonas, se sirve con rellenos de ingredientes locales o típicos de la región, como quesos artesanales, embutidos o vegetales. La versión de jamón y queso es una de las más populares y universales. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa: 500 g de harina de trigo, 300 ml de agua tibia, 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharadita de sal, 1 cucharadita de azúcar, 10 g de levadura fresca (o 1 cucharadita de levadura seca), 1 huevo (para pincelar).

Para el relleno: 200 g de jamón cocido en lonchas finas (puede ser jamón york o cualquier jamón cocido de tu preferencia), 200 g de queso mozzarella rallado (también puedes usar una mezcla de quesos como cheddar, provolone o queso parmesano para darle un toque diferente), 100 g de queso ricotta (opcional, para darle una textura cremosa), 1 taza de salsa de tomate (puede ser comprada o casera; si prefieres, puedes agregar un poco de hierbas secas como albahaca o orégano para más sabor), 1 diente de ajo finamente picado (opcional, para darle más sabor a la salsa de tomate), 1 cucharadita de orégano seco, 1 cucharadita de albahaca seca (opcional), sal y pimienta al gusto, 1 cebolla pequeña (opcional, finamente picada y salteada).

 

Procedimiento

Preparar la masa

  1. Disuelve la levadura en el agua tibia con el azúcar. Deja reposar durante 5-10 minutos, hasta que se formen burbujas en la superficie.
  2. En un bol grande, mezcla la harina con la sal. Hace un hueco en el centro y verter la mezcla de agua y levadura. Agrega el aceite de oliva.
  3. Amasa la mezcla durante unos 10 minutos, hasta obtener una masa suave y elástica. Si la masa está pegajosa, añade un poco más de harina, pero con moderación.
  4. Cubre el bol con un paño húmedo y deja reposa en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, o hasta que la masa haya duplicado su tamaño.

Prepara el relleno

  1. Si decides usar cebolla, caliéntala en una sartén con un poco de aceite hasta que esté dorada y tierna. Reservar.
  2. En un bol, mezcla la salsa de tomate con el ajo picado, orégano, albahaca, sal y pimienta al gusto. Si prefieres una salsa más espesa, puedes cocinarla a fuego lento durante unos minutos.
  3. Corta el jamón en tiras o trozos pequeños si no lo está ya. Mezclalo con el queso mozzarella, el queso ricotta (si lo estás usando), y la cebolla salteada (si la decides incluir).

Forma y hornea el calzone

  1. Precalienta el horno a 220°C (430°F).
  2. Dividi la masa en 2 partes iguales y estira cada una en forma de círculo de aproximadamente 25-30 cm de diámetro sobre una superficie ligeramente enharinada.
  3. Extiende una capa de salsa de tomate sobre la mitad de cada círculo, dejando un borde de unos 2-3 cm sin salsa. Distribuiye el relleno de jamón y queso sobre la salsa.
  4. Dobla la otra mitad de la masa sobre el relleno para formar una media luna. Sella los bordes presionando con un tenedor o doblándolos ligeramente hacia adentro.
  5. Pincela la parte superior de cada calzone con el huevo batido para darle un acabado dorado y brillante.
  6. Hornea en el horno precalentado durante 15-20 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente.
Los calzones se pueden preparar con anticipación y congelar. Después, solo necesitas hornearlos directamente del congelador para tener una comida rápida y deliciosa. Esto los convierte en una excelente opción para preparaciones previas y cenas rápidas durante la semana. Fuente: Shutterstock

Deja reposa los calzones durante unos minutos antes de cortarlos. Esto permite que el queso se asiente un poco y hace que sea más fácil de manejar.

Sirve caliente acompañado de una ensalada fresca o más salsa de tomate si lo prefieres. ¡Listo! Ahora tienes un delicioso calzone de jamón y queso para saborear. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.