Buñuelos de manzana: receta de la abuela que todos aman
Los buñuelos de manzana son una delicia clásica que evoca recuerdos de momentos familiares, festividades y tardes acogedoras en casa. Este postre, con una historia que se remonta a siglos atrás en diversas culturas, combina la dulzura natural de las manzanas con una masa esponjosa y ligeramente crujiente. Ideal para cualquier época del año, pero especialmente popular en otoño, cuando las manzanas están en su mejor momento, los buñuelos de manzana ofrecen una experiencia sensorial inigualable: el aroma envolvente de canela y manzana, la textura suave y jugosa de las frutas y el crujido perfecto de la capa exterior.

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La versatilidad de los buñuelos permite adaptaciones según los gustos personales, desde añadir un toque de ralladura de limón o naranja hasta incorporar diferentes tipos de manzanas para variar el sabor y la textura. Freír los buñuelos en aceite caliente les da un acabado dorado irresistible, mientras que un recubrimiento de azúcar y canela aporta un dulzor adicional que se derrite en la boca. Servidos calientes, son perfectos para acompañar con una bola de helado de vainilla o un poco de nata batida, convirtiendo cualquier ocasión en un momento especial. Estos buñuelos de manzana no solo satisfacen el paladar, sino que también llenan de calidez el corazón y el hogar. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para los buñuelos: 3 manzanas medianas (preferiblemente Granny Smith o Fuji), 200 g de harina de trigo (aproximadamente 1 ½ tazas), 50 g de azúcar (¼ taza), 1 sobre de levadura en polvo (polvo de hornear) (aproximadamente 10 g), 1 pizca de sal, 2 huevos grandes, 200 ml de leche (aproximadamente ¾ taza + 2 cucharadas), 1 cucharadita de extracto de vainilla, aceite vegetal para freír (cantidad suficiente para que los buñuelos puedan flotar en la sartén).
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Para el recubrimiento: 100 g de azúcar (½ taza), 1 cucharadita de canela en polvo.
Procedimiento
- Lava y pela las manzanas, retira el corazón y las semillas.
- Corta las manzanas en rodajas finas o en trozos pequeños según tu preferencia. Si prefieres un toque más jugoso, opta por las rodajas. Si prefieres una textura más uniforme, elige los trozos pequeños.
- Coloca las rodajas o los trozos de manzana en un bol y rocíalos con un poco de jugo de limón para evitar que se oxiden mientras preparas la masa.
- En un bol grande, tamiza la harina junto con la levadura en polvo, el azúcar y la pizca de sal.
- En otro recipiente, bate los huevos y añade la leche y el extracto de vainilla. Mezcla bien.
- Vierte la mezcla de líquidos sobre los ingredientes secos y remueve con una espátula o un batidor manual hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.
- Añade las rodajas o trozos de manzana a la masa y mezcla suavemente hasta que todas las manzanas estén bien cubiertas por la masa.
- En una sartén profunda o en una freidora, calienta el aceite vegetal a una temperatura de aproximadamente 180°C (350°F). Para comprobar la temperatura, puedes utilizar un termómetro de cocina o probar con una pequeña cantidad de masa; si burbujea y sube rápidamente a la superficie, el aceite está listo.
- Con una cuchara grande o un cucharón, toma porciones de la mezcla de masa y manzana y colócalas cuidadosamente en el aceite caliente. No sobrecargues la sartén para que los buñuelos tengan suficiente espacio para freírse de manera uniforme.
- Fríe los buñuelos durante unos 2-3 minutos por cada lado, o hasta que estén dorados y crujientes. Usa una espumadera para darles la vuelta y asegurarte de que se cocinen de manera uniforme. Una vez fritos, retira los buñuelos del aceite y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Recubrimiento de azúcar y canela
- En un bol aparte, mezcla el azúcar con la canela en polvo.
- Mientras los buñuelos aún están calientes, pásalos por la mezcla de azúcar y canela, asegurándote de que queden bien cubiertos por todos lados.
Sirve los buñuelos de manzana calientes, recién hechos. Puedes acompañarlos con una bola de helado de vainilla o un poco de nata batida para un toque extra de indulgencia.
Tips MDZ: Para un toque más festivo, puedes añadir un poco de ralladura de limón o naranja a la masa y si prefieres una versión más ligera, puedes hornear los buñuelos en lugar de freírlos. Colócalos en una bandeja para hornear y hornea a 180°C (350°F) durante unos 15-20 minutos o hasta que estén dorados.
¡Saborea estos deliciosos buñuelos de manzana, perfectos para un postre o una merienda especial! ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.
