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Así fueron los últimos días de Cantinflas, alejado de las cámaras y sufriendo una grave enfermedad

El "mimo de México" falleció el 20 de abril de 1993 y miles de fanáticos se reunieron para presenciar su funeral.
CANTINFLAS
CANTINFLAS

Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, más conocido por su personaje Cantinflas, fue uno de los más grandes en la historia del cine. Destacó en la Época del Cine de Oro mexicano en decenas de películas como “La vuelta al mundo en 80 días”, “Ahí está el detalle” y “Si yo fuera diputado”. En vida, dejó un legado enorme para las próximas generaciones del séptimo arte, y se ganó el cariño y la memoria de un gran público que lo acompañó hasta el día de su muerte. 

Pero en la vida, hasta el más grande cumple su ciclo y debe partir, al menos físicamente, porque el personaje vive en el recuerdo de cada uno de sus seguidores. Es así que Mario Moreno, quien había nacido el 12 de agosto de 1911 en el seno de una familia humilde, falleció el 20 de abril de 1993 a sus 82 años, siendo poseedor de una gran fortuna y habiendo luchado contra una enfermedad terminal. 

Cantinflas en la última entrevista que dio. FOTO: Captura YouTube

Los últimos días de Cantinflas

El actor que recibió el nombre de “El mimo de México” grabó “El barrendero”, su última película, en 1981, una década antes de su fallecimiento. En 1993, Cantinflas fue diagnosticado con cáncer de pulmón, por lo que su calidad de vida fue disminuyendo progresivamente. Él ya se encontraba en su retiro, donde ofrecía entrevistas de vez en cuando. En ese último tiempo, Mario Moreno estuvo acompañado por su único hijo legítimo, Mario Arturo Moreno Ivanova, y su sobrino, Eduardo Moreno Laparade, quienes comenzaron una disputa por la herencia a la vez que cuidaban del artista.

Por su parte, Moreno Ivanova aseguró que lo que padecía su padre era cáncer de esófago, que estaba adherido a la vena carótida, razón por la que su salud empeoró en poco tiempo. Al verlo decaer tan repentinamente, los médicos fueron a visitarlo y le recomendaron realizar quimioterapias. Cantinflas recibió su tratamiento en los Estados Unidos, donde esperaban poder salvarlo por el avance tecnológico. Sin embargo, Mario Moreno se encontraba tan débil que ni los mejores especialistas pudieron paliar su enfermedad. Es que, según las palabras de su hijo, le costaba moverse de la cama y ni siquiera se encontraba muy consciente.

Por su estado de salud, llevaron a Cantinflas a un hospital, donde sólo caminaba dentro de su habitación y recibía ayuda para comer y hacer sus necesidades fisiológicas. Mario Ivanova afirmó que en los últimos días de su padre, él se hizo cargo de darle de comer, limpiarlo y ayudarlo a caminar. En cambio, Eduardo Moreno Laparade aseguró que su primo no supo controlar su comportamiento ni dejó su adicción a las drogas, mostrando mal humor cuando se estaba con el cómico.

Para defenderse, Mario Moreno expresó que Eduardo se presentó en el hospital muy pocas veces porque le daba “asco” ver cómo se encontraba Cantinflas. Por su parte, Eduardo dijo que su tío todavía estaba consciente cuando llamó a su abogado y pidió la cesión de derechos de sus películas a él, sacándole parte de la herencia a su propio hijo. Esto lo contradijo la notaria Melby Reyna, quien dijo que “no fue testigo de que Cantinflas hubiera firmado el documento, sino que Eduardo Moreno la estaba presionando con el argumento de que tenía que tomar un avión y debía tener listo el documento antes de partir”, aseguran desde Infobae.

Mario Arturo Moreno Ivanova fue el único hijo de Cantinflas.

Luego, el estado de salud de Cantinflas empeoró, por lo que debieron parar las quimioterapias y lo llevaron de regreso a la Ciudad de México con el fin de que falleciera en su país, rodeado de las personas que lo querían.