Así es el deporte de invierno que pocos se animan a ver
El deporte de invierno que provoca miedo en cada bajada. Extremo de verdad: bajan de cabeza a 140 km/h.
Da escalofríos.
Entre todos los deportes olímpicos de invierno, hay uno que provoca escalofríos desde la largada. El skeleton es velocidad extrema y una postura que desafía la lógica. Los atletas bajan de cabeza, boca abajo, sin frenos, y rozan los 140 kilómetros por hora. Cada error se paga caro en este deporte.
Este deporte no deja a nadie indiferente
El skeleton forma parte de los Juegos Olímpicos de Invierno y es considerado uno de los más riesgosos. El atleta se lanza sobre un trineo plano y aerodinámico, sin volante ni sistema de frenado. El control depende solo del cuerpo y de pequeños movimientos de hombros y piernas.
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La velocidad es uno de sus sellos. En algunas pistas, los competidores alcanzan hasta 140 km/h en curvas cerradas rodeadas de muros de hielo. Todo ocurre en segundos. Un leve desvío basta para perder estabilidad y chocar contra las paredes laterales del circuito.
Este deporte nació a fines del siglo XIX en St. Moritz, Suiza. En 1885 se construyó la famosa Cresta Run, una pista natural que sentó las bases del skeleton moderno. Desde entonces, la disciplina mantuvo su esencia y su nivel de riesgo intacto.
A diferencia del bobsleigh o el luge, el skeleton se practica boca abajo y de cabeza. Esa posición expone rostro y torso al impacto visual del recorrido. El hielo pasa a centímetros de los ojos y refuerza la sensación de peligro constante durante toda la bajada.

