Aprende cómo plantar y cultivar un limonero en tu jardín
Los limoneros se encuentran entre los frutales más elegidos para cultivar en el jardín ya que son resistentes, se adaptan fácilmente, nos proveen de sus frutos y nos reglan una exquisita fragancia con sus azahares. Pero hay algunos puntos que deberás tener en cuenta para mantenerlos saludables.
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El limonero es un árbol perenne originario de Asia que puede llegar a medir hasta 4 metros de altura, sus ramas tienen espinas y, algunas especies florecen y dan frutos dos veces al año.
Tienen un crecimiento rápido y comienzan a producir limones a los tres años de su creación, aunque el método más usado para reproducirlo actualmente no es por semilla sino por injerto.
Lo ideal, en caso de adquirir uno en un vivero o tienda, es llevarlo al suelo durante el invierno, aunque también puede cultivarse en macetas.
Si bien soporta bajas temperaturas, mínimas inferiores a los 3° pueden afectar su follaje. La salta de agua o escaso riego es otro de los grandes enemigos ya que requiere de una humedad importante y suelos drenados y sueltos.
El limonero es un árbol que prefiere el sol directo y varias horas de luz por día, durante los periodos de mucho calor se tendrá que procurar que su sustrato esté siempre húmedo.
Debido a su producción constante de flores o frutos, es necesario proveerle de nutrientes al menos tres veces al año (primavera, verano y otoño). El abono tiene que ser rico en nitrógeno, fósforo, potasio y magnesio.
Su poda no debe ser severa. Lo ideal es formar la copa durante los primeros tres años y luego solo procurar quitar las ramas que se vean enfermas, malformadas o reviertan un peligro.
Luego de dar sus frutos, también es importante que estos no pasen mucho tiempo en el árbol ya que seguirán exigiendo nutrientes y esto lo terminará debilitando.

